- Hola! Soy Luna, alter ego de Karen, mucho gusto
- Hola Luna, soy Soledad
- Hola Soledad, te puedo llamar Sole??
- Tú puedes llamarme como tú quieras, puedo ser todo lo que tú desees, tu amiga, tu maestra o tu peor enemiga, tú decides
Desde entonces Sole se convirtió en una gran amiga, dormimos juntas todas las noches, cocinamos, comemos y pasamos juntas mucho tiempo, al principio no me gustaba su compañía, porque sentía que me alejaba de mis amigos, de mi familia y que pasaba sola mucho tiempo.... hasta que aprendí a disfrutar los momentos con ella, sus enseñanzas y lo nuevo que veía poco a poco
Cuando vuelvo a ver a algún amigo me dicen que me pierdo, no me he perdido, la Sole me encontró y estoy a gusto con ella
Entre más me gustaba estar con la Sole, menos me gustaba que me molestara otra gente, más me incomodaban algunas cosas de la "sociedad" y más claramente he podido conocerme
Sole, me enseñaste a caminar sin ayuda, a no llevar más equipaje del necesario, y a no cargar con cosas ajenas, eres una gran amiga, confidente y consejera, aunque la gente lo vea malo y egoísta
Hay días en que te cambio por la compañía y los momentos en pareja, no me siento culpable porque él también es tu amigo, también lo acompañas y aconsejas, y él te adora un poco más que yo, que tengo poco de conocerte, mucho menos que él....
Sole, gracias por enseñarme a apreciar qué compañía me agrada y qué compañía es mejor dejar ir, gracias por enseñarme a valerme por mí misma, aunque soy mala aprendiz en eso, prometo dar lo mejor de mí para lograrlo, gracias por enseñarme a apreciarte
- Ya sabes Luna, ten cuidado con quién compartes tu vida, tus sentimientos y pensamientos son parte muy importante de ti, no se los des a cualquiera.... ya te enseñé cómo termina eso
- Gracias Sole, te espero más tarde, te quiero

Mirá que te estoy queriendo, mirá que te estoy amando, y justo, ahora me venís a hacer esto a mi … como pudiste, como se te ocurre ? De donde sale esta maldita tendencia a lastimar siempre a quien más queremos ?

Pablo lo esperaba en la mesa desde hacía unos minutos, lo vio llegar, más destrozado que nunca … al encuentro en el café de siempre.
Eres un hombre más
como cualquiera,
que se encuentra donde sea,
pero te ví en la lejanía oscura del paseo
ni siquiera observe tus pasos ligeros ...