Este siglo XXI y en particular estos últimos años, se han caracterizado por el ascenso a las primeras magistraturas o puestos de decisión política, por medios democráticos y constitucionales que en todo el siglo XX.
La sociedad, la nuestra, está enferma, no de muerte, pero enferma; la mayoría de las personas jóvenes y no tan jóvenes con las que he hablado últimamente parecen haber renunciado a la vida.
Durante la última década, Silicon Valley ha aprendido que las noticias son un negocio complicado, costoso y de bajo margen, del tipo que, si no se tiene cuidado, puede convertir a un CEO tímido en un villano internacional y hacer que lo arrastren ante el Congreso.


Parece mentira, amanece el 2024, y en un año más habremos alcanzado el primer cuarto de este nuevo siglo ..

Porque somos chambrosos, chocarreros, nos encanta el chicle, somos sabelotodos pero solucionalonada, viejas y viejos fresqueres, mercaderes de la información ….

Se llamaba Sebastián, Nicolás y Pedro y eran trillizos por unanimidad, era prácticamente imposible diferenciar el uno del otro.

Nunca fueron muy “brillantes intelectualmente” los líderes de los antiguos Partidos Comunistas hoy Socialistas del siglo XXI, desde Stalin a Maduro, Evo, Chávez … digamos que con Marx y Engels se cortó la cultura del pensamiento (ojo, este no es un post sesgado, del otro lado hay una resma de incultos también) ... el asunto de hoy es con Mao Zedong (Mao Tse Tung)

El término “nada”, se define como la ausencia e inexistencia de cualquier objeto; según el contexto, existen varios conceptos de ese término; esto resulta en un aprieto para el realismo ingenuo y el empirismo, porque no existe equivalente en la realidad para ese concepto. En el sentido común la palabra “nada” es usada para referirse a: “cualquier cosa o evento de poca importancia”.