

Roma no se hizo en un día, ni maduran en 24 horas las sandías, se te cayó la estantería, y eso te sume en agonía, fatiga, tranquila, tratemos el asunto con asepsia, basta de turbulencias, flatulencias, clemencia, conciencia … tené paciencia, Hortensia …

“Sacame de esto Chele, sacame – me dijo con su rostro ya desfigurado aquel amigo – sácame de esto y salvame, estoy podrido por dentro, tengo el cuerpo lleno del más letal de todos los venenos”.
Este siglo XXI y en particular estos últimos años, se han caracterizado por el ascenso a las primeras magistraturas o puestos de decisión política, por medios democráticos y constitucionales que en todo el siglo XX.
La sociedad, la nuestra, está enferma, no de muerte, pero enferma; la mayoría de las personas jóvenes y no tan jóvenes con las que he hablado últimamente parecen haber renunciado a la vida.
Durante la última década, Silicon Valley ha aprendido que las noticias son un negocio complicado, costoso y de bajo margen, del tipo que, si no se tiene cuidado, puede convertir a un CEO tímido en un villano internacional y hacer que lo arrastren ante el Congreso.
Hubo una época, me precio de haberla conocido, cuando el fútbol era más garra y entrega en cancha, y los resultados eran apantallantes, en pocas palabras … los Dioses paganos del fútbol eran los jugadores, los que daban la vida y hacían cabriolas en la cancha ….

En el inicio fueron pedradas, así nos agarrábamos en Paleolítico Neolítico y Mesolítico, no nos habían traído la pólvora todavía …así que todo se solucionaba a pedradas.

“Algo huele a podrido en Dinamarca …(lo cambiamos a Barcelona?)” , la famosa frase Shakesperiana en “Hamlet”, que contrariamente a lo que se piensa, no pronuncia Hamlet sino Marcelo, un personaje secundario … se adapta bastante a este “conflicto” Barcelona – Messi – Laporta – Liga – derechos de TV – Fair Play, nos despabila de estas vacaciones de agosto.