
Pablo lo esperaba en la mesa desde hacía unos minutos, lo vio llegar, más destrozado que nunca … al encuentro en el café de siempre.
- Sabés Pablo amigo ? Estoy hecho nada ...desde que se fue mi mujer – empezó a confesarle Juancho, su amigo de infancia, de crianza, de toda la vida.
- Yo me había ilusionado mucho con ella – siguió Juancho – tal vez, ese fue el error …me había imaginado una familia, hijos míos y de ella, esas cursilerías de las cuales siempre nos reíamos …te acordás Pablo ?
Como no lo iba recordar ? Si se pasaron la infancia de rodillas sucias, de pantalones rotos, de futbol en el lodo, hablando de esas cosas, de niñas, luego de señoritas …de mujeres … pero hacían mofa si uno de los de su grupito de amigos caía embobado de novio … era objeto de burlas al menos un mes …

… después el tal “novio”, iba separándose del grupo, madurando, casándose, formando familia.
Y así los amigos de siempre, iban encontrando su rumbo, Juancho y Pablo, inalterables, seguían en las juergas de muchachos, ya entrados en la edad adulta … “Los inconquistables” se hacían llamar …
- Quien iba a decir Pablo que de nosotros dos, el primero que iba a caer iba a ser yo ? – Juancho se ríe a media mueca mientras derrama lágrimas, Pablo con los ojos bien abiertos, lo observa, lo mira, no dice una palabra.
- Pero la creí diferente, no sé, única – Juancho hace un círculo con el azúcar que se derramó de una bolsa – y el tiempo que estuvo conmigo, me hizo pensar que así era, que era ella, la elegida …la que me iba a quitar el mote de “inconquistable”.
Bien recordaba Pablo cuando Juancho le presentó a Elena, le dijo, “mi novia Pablo, mi novia”, emocionado, tal vez como nunca antes lo había visto; al tiempo empezaron a vivir juntos, “para ir probando” …le dijo Juancho.

- Pero se fue, Pablo, se fue con otro …
Pablo, trata de mantenerse firme ante el amigo que se desarma pieza por pieza como un rompecabezas de esos de miles de piezas y difícil de armar … saca un paquete mal amarrado de su bolsa …
- Sabés, que el otro día, ordenando algunas de las cosas que ella dejó al marcharse, para hacérselas llegar … me encontré estas cartas, y en ellas se ponía de acuerdo con el fulano por el cual me dejó, el plan de marcharse de la ciudad, buscar una casa para alquilar … prepararla, para que el fulano se marchara después
e hicieran una vida juntos ….
Se las alcanzó a Pablo, que las miraba con los ojos pétreos …
- Son tuyas Pablo, son tuyas … guardalas, no …sabés que ? Quemalas, rompelas …no vaya a ser que alguien por accidente las encuentre
y se dé cuenta
… la clase de amigo que sos !

Se cerró el ciclo perfecto, aquel que se había quedado paralizado en el tiempo durante la Pandemia y más específicamente, con las clases virtuales en todos los niveles y el tan llevado y traído “home office”. Desde este 6 de febrero, cuando volvieron las clases presenciales a nivel público en todo el país, se cerró el ciclo …

Durante la Segunda Guerra Mundial, los comics no necesitaron de Lex Luthors o sociópatas locos como el Joker para ser los villanos sobre la Tierra… para crear espantosos estereotipos de crueldad, los líderes políticos y militares nazis y japoneses, la brutalidad de Hitler y el horror de la Violación de Nanking eran demasiado reales.
La señorita se llamaba Amanda, tenía el pelo largo y recogido en una cola de caballo. Llevaba una mochila pequeña en la espalda. Pasó llorando por el andén izquierdo de la estación del metro, y de las diecisiete personas que cruzó en el camino, doce la escucharon llorar claramente, porque no era un llanto contenido; era un desahogo ... desgarrador.