
(Investigación dedicada con respeto a la afición del FAS, la que incluye a mi esposa Tania y mi hija Adriana).
Muchas veces, he hablado con amigos, fanáticos del FAS, con quienes siempre íbamos al Quiteño, a pelearnos en los FAS – Firpo, a ver quién gritaba más fuerte, y si Firpo ganaba en Santa Ana (cosa que hicimos varias veces).
Y cuando les preguntaba a mis amigos, si sabían quién había sido Óscar Quiteño, ninguno podía explicarme …
Y con todo, es una historia que siempre me apasionó es la primera (y única hasta donde llegan mis archivos) muerte súbita de un jugador en un estadio salvadoreño.
Se tejen historias, especulaciones, y con los recursos de investigación logramos tratar de echar luz sobre el tema, hablando con su hijo, doctores, historiadores, todos de Santa Ana.

Son menos de diez minutos muy emotivos y bien documentados, acerca de la previa y posterior reacción de toda una ciudad a la muerte del portero del FAS, el 13 de diciembre de 1964.

A ver … quedemos claros en un aspecto, Jesucristo nació y nació para guiar con cada hecho de su vida nuestras vidas … para enseñarnos el camino, e inundarnos de Su Luz. Ahora bien, este hecho es irrefutable y queda fuera de toda discusión … otras cosas que nos han contado de la Navidad, son hechos discutibles.
Porque no tuvo nada que ver el fútbol, y menos aún duró cien horas, muchos conflictos armados han tenido poco sentido, pero nuestra guerra de 1969 con Honduras, tuvo aún menos.