Me nombraron el tonto del año y todo comienza con la mala recomendación de un sastre, que como sastre era bueno, pero un de - sastre para las finanzas,
Tu amor me causa inmensa alegría, gozo, gratitud, esperanza
Yo te amo inmensamente mi amor, eres lo que le da sentido y dirección a mi vida ahora. Mi propósito de ser y amar, eres tú.
El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso del amor que se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sintiéndolas y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar ...
En el ángulo noroeste de mi habitación, en diagonal a mi cama, hay una cámara de vigilancia de marca Panasonic. Es negra y persistente como un remordimiento; sigilosa y entrometida como una suegra que sospecha algo; memoriosa y tosca como una elefanta.

Siendo amante como soy, de las Leyes de Murphy, nos encontramos en 1976, a un verdadero discípulo del Gran Maestro: un profesor de historia económica de la Universidad de California, Berkeley, quien publicó un ensayo que describía las leyes fundamentales de una fuerza que percibía como la mayor amenaza existencial de la humanidad: la estupidez.