

El enamorado, despechado y abandonado, aquel que entregó su vida por amor y espera en vano el regreso de quien se fue, el que masculla versos y canciones sin sentido sin sentido y entabla pláticas con el cielo falso, mira fotos viejas y se pone a llorar …

Las heridas del alma, son cicatrices que las actitudes del mundo … van dejando en nuestra sensibilidad, no sé, puede ser que eso le pasara a la niña que pintaba corazones en los muros.


El Salvador era antes la ciudad de “eterna sonrisa”, hoy somos el país del “eterno vamos de prisa”.
San Salvador era antes “Ahí nos vemos” y hoy “ya no cabemos” …

Cualquier parecido al pánico es pura coincidencia, vivimos (los varones) desde que nacemos en un conteo regresivo hasta los 40 … y a los 40 …

Estos días de zozobra, incertidumbre, yo digo, yo te callo, te contradigo, te peleo, me enojo, lo que para vos es si para mi es no …y vetado encima, los pitos, las vuvuzelas, las cacerolas … la Sala.