
Hace 45 años todavía estábamos en el siglo pasado. Yo escribía canciones, tocaba en un grupo de Rock, trabajaba medio tiempo en un Blockbuster, todo valía la pena menos nada.
Yo soy auditor contable . Y no me llamo Hermógenes. Y nunca me tiré a un río porque no sé nadar. Yo lo único que sé es auditar, números y más números hasta encontrar los errores: también trabajé de niño actor a los 10 años, pero se acabó cuando me cambió la voz.



Pitágoras Thompson, quien la noche anterior se había ido a dormir, millonario y prolífico, rebosante de salud y joven, altanero y soberbio, amaneció casi en la indigencia, la mañana siguiente.
Se necesitan donantes.
Un llamado a su solidaridad: se necesita un abogado, juez o un fiscal, uno, al menos uno, uno solo - que no sea político por piedad - con huevos de cualquier grupo o factor, eso sí, que sean positivos, cualquier donación hacerla al tribunal competente.