
Cuando moría el siglo pasado, exactamente en 1997, tuve conciencia de que los computadores habían llegado para quedarse. Supe también que la nueva tecnología me costaba un mundo (por no decir otra palabra), pero era mi trabajo, así que contraté un informático para que me guiara.

La señorita se llamaba Amanda, tenía el pelo largo y recogido en una cola de caballo. Llevaba una mochila pequeña en la espalda. Pasó llorando por el andén izquierdo de la estación del metro, y de las diecisiete personas que cruzó en el camino, doce la escucharon llorar claramente, porque no era un llanto contenido; era un desahogo ... desgarrador.


—Estamos aquí reunidos para celebrar la… nuestro…
—“Cuarto” (susurró el vicepresidente).
—Sí, nuestro cuarto, eso, eh, nuestro cuarto… eh…
En la sala se sintió un silencio incómodo.
Lo único que espero de la tecnología y el desmesurado progreso es que se invente de una vez por todas la grabadora de sueños (SDR se va a llamar, que significa Sleep Dreams Recorder).

Por irónico que parezca, a pesar de que a muchos quien los salva del alcoholismo es la religión, a mí la religión me llevó al alcoholismo, es más, para aumentar la ironía … del alcoholismo me sacó el mismísimo Lucifer.

La conclusión más importante, finalizada la agotadora jornada de las Elecciones USA 2016 y sus 18 meses previos de Primarias y Campañas, es tajante: los habitantes de este planeta, desde Grecia hasta Siberia, pasando por Burkina Faso y haciendo escala en Anamorós, queremos, anhelamos, ser gobernados por cualquier cosa que no sea un político.

Cuando Don Tiger Woods, un 19 de febrero de 2010, hombre acostumbrado a ganar millones pagándole palos a la pelotita de golf, declaró abiertamente que tenía adicción a la pornografía y se retiraba del juego hasta sanar, puso nuestra vista sobre el asunto …se puede ser adicto al porno?