Coincidir contigo , ha sido la broma más bonita que la vida me puso , para enseñarme tanto y en silencio.

No te faltan arroyos para juntar la fuerza de un rio ni ríos para proclamar la serenidad del mar ...

Tuve a Dios, y tuve fortaleza para desafiar al diablo, tuve un hogar y éste era remanso de descanso de mi ser exhausto reposando sobre tus rodillas, tuve canciones y tuve poesía, tuve verdades y tuve mentiras, tuve sueños y tuve desvelos …


Mi Sol brilla en el frío, que marca su ausencia , sabe como quemar así de lejos, ante la carencia permanente de su presencia , llenándo de su calidez cada poro de mi piel que lo espera.
Una luz amarilla está encendida sobre el tablero de control de la nave del gobierno del “Profe”. Claro, esta nave espacial boga a la deriva entre las “Nosepuépedes” y la constelación de “Fracasoláctea” … no hay nada que se pueda hacer, nadie le para bola!
Marie Delphine MacCarthy Blanque LaLaurie nació en 1787 en la élite adinerada de Nueva Orleans. Como muchos sociópatas manipuladores, era conocida por ser amable y cortés, al menos con sus iguales sociales.

Que sensación más insoportablemente desesperante, porque pasa, sucede, es un hecho, usted va manejando o en un carro de pasajero en las interminables trabazones de San Salvador y zas!!