
A inicio de los setentas, yo era pianista de un bar, Rita era la mesera, era un bar pequeño, lo suficientemente grande para que mi piano se escuchara pero demasiado pequeño para los sueños de Rita…
Coincidir contigo , ha sido la broma más bonita que la vida me puso , para enseñarme tanto y en silencio.

No te faltan arroyos para juntar la fuerza de un rio ni ríos para proclamar la serenidad del mar ...

Tuve a Dios, y tuve fortaleza para desafiar al diablo, tuve un hogar y éste era remanso de descanso de mi ser exhausto reposando sobre tus rodillas, tuve canciones y tuve poesía, tuve verdades y tuve mentiras, tuve sueños y tuve desvelos …



La población, asfixiada hasta el cuello, culpa de los problemas económicos a los recientes “gobiernos de vanguardia”

Por obra, gracia y dedos cuicos de algún operador del FedEx Field en Washington, Zas ! nos cambiaron la nacionalidad !