


Cuando moría el siglo pasado, exactamente en 1997, tuve conciencia de que los computadores habían llegado para quedarse. Supe también que la nueva tecnología me costaba un mundo (por no decir otra palabra), pero era mi trabajo, así que contraté un informático para que me guiara.


Cuando Tía Carmela anunció, con dos meses de anticipación su cumpleaños número 50, dejó bien clara una condición:

Se viene otro “subidón” y no es de aquellos de la canción de Fey, es la realidad … ya va a ver, el precio del crudo ya anda por los $ 75. 00/barril y nosotros, tal como sabemos no producimos petróleo … consumimos como locos, pero no producimos ni refinamos … compramos y encima le encajamos 5 impuestos encima al galón!!