

Cuando moría el siglo pasado, exactamente en 1997, tuve conciencia de que los computadores habían llegado para quedarse. Supe también que la nueva tecnología me costaba un mundo (por no decir otra palabra), pero era mi trabajo, así que contraté un informático para que me guiara.

La señorita se llamaba Amanda, tenía el pelo largo y recogido en una cola de caballo. Llevaba una mochila pequeña en la espalda. Pasó llorando por el andén izquierdo de la estación del metro, y de las diecisiete personas que cruzó en el camino, doce la escucharon llorar claramente, porque no era un llanto contenido; era un desahogo ... desgarrador.

Querido Baldomero:
Perdóname si no te he escrito antes, pero debo de serte sincero, no he tenido mucho ánimo de tomar el lapicero, ya sabés que escribir con las patas cuesta, aunque hay muchos que han hecho de la escritura de esa manera su forma de vida, se llaman troles y escriben con las “patas” no con el cerebro, pero ese no es el tema …


Otra vez nos faltaba un jugador para completar el equipo de futbol sala de los jueves en Gambetta. Esta vez era Tridente Bazán el que no podía ir. Aunque en el grupo de whatsapp el resto de equipo insinuó que era por asuntos de faldas, Tridente (solo le quedaban tres dientes) explicó que a su primito de 12 años le estaban por practicar un exorcismo.
Para Elisa:
Elisa … todo Viento? Me Allegro ! Mi nombre es Víctor.
Tras tragarse,empacharse, devorarse, atragantarse, hasta practicamente auto descebrarse, inmolarse, casi suicidarse, el buen gusto asesinarse, tres dìas sin acostarse, viendo dos veces seguidas las 10 pelìculas de "Ràpido y Furioso" ...