


“Desperté horrorizado; sudor frío cubría mi frente, mis dientes castañeaban y mis extremidades se retorcían cuando, a la luz pálida de la luna, vi el horrible, el miserable monstruo que había creado.”

Por obra, gracia y dedos cuicos de algún operador del FedEx Field en Washington, Zas ! nos cambiaron la nacionalidad !

Yo vivo en un país, donde cada día, a las 3 00 am, casi mil compatriotas dejan su casa y sus familias buscando la vida a través de un camino lleno de muerte, quizás nunca vuelvan a ver los haberes que dejaron, quizás logren llegar… van tras el sueño americano.