

La leyenda de Drácula se inspiró en la vida y las torturas de Vlad III, un príncipe de Valaquia del siglo XV, pero la ficción fue superada por la realidad en términos de crueldad salvaje y sadismo asesino.

Ya para enumerar los grandes huracanes de 1980 a la fecha, debemos detenernos, tal como lo dijimos en la entrega anterior, en una fenómenos innegable (por mucho que lo niegue Trump y los grandes emisores de dióxido de carbono), a menor escala que el suelo, cierto, pero las aguas oceánicas se calientan.

La culpa la tuvo mi madre, Ai – Nozomi, venerable anciana a quien se le metió en su obstinada cabeza de campesina japonesa, viuda, con seis hijos varones (mis hermanos), que en lugar de sembrar arroz en los pantanos, había que fabricar micro chips en la mesa del comedor.