Tus pies son mi suicidio…
recorrer tu estructura desde ahí.
desde tu hallux me pierdo completa en ti,
tu tobillo tan perfecto
tu pierna, tu muslo …
completan el camino de la perdición,
tocar tu piel es mi alucinación,
mi concierto nuevo de amor,
lleno de suspiros y notas musicales,
cuando exhalas mi nombre
y te pones salvaje…
Rodeando mi cintura
con tus manos tan perfectas de hombre.
Eres elocuente al seducirme,
convincente al desvestirme,
impertinente al poseerme,
Pero ¿quién ha dicho que debes pedir permiso
para hacerme tuya?,
Si te pertenezco es porque así lo deseo,
Me tienes porque te poseo,
dueño de mis noches y desvelos,
calcíname con tus caricias y deseos,
Déjame en el olvido llena de besos…
Al recorrerte completo desde tus pies
mi piel se estremece y mi alma también,
otoño desmedido eres Manuel,
Ernesto, Alberto o Ezequiel …
Tú, hermoso, justicia en mi piel.

La tremolina armada por el “sonado” caso del obsequio de la cafetera a la Delegación de la PNC de Soyapango, por parte de nuestro Presidente (10 000 policías mal apertrechados más 5000 soldados contra un ejército organizado de 70 000 pandilleros, deja bien claro que el asunto no se soluciona con una cafetera)

Cantina: Dícese de aquel perrito tan fino que en lugar de bañarlo en el patio, lo bañan en la tina.

Más allá de todos los discursos triunfalistas, estadísticas chafas, diferentes versiones, dinero mal gastado, hay dos cosas muy ciertas: