
Debo ser sincero
yo ya no te esperaba …
Aunque no haya descolgado tus retratos
Ni guardado tus fotos
como es fácil darse cuenta …
Pero no te molestes en decir que lo sientes
en pedir perdón …
Por qué no pasas adelante mejor?
Afuera llueve y es atípico para la época
tan atípico como volverte a ver
Cada vez que lo intento …
no lo logro
no logro llegar más lejos
Cuánto tiempo ha pasado?
entra ahora por favor
Limpia tus pies lodosos
sobre mis sueños transparentes
y destrózalos otra vez …
Me robas el tiempo
como una revista barata
Cuando podría haber estado leyendo un libro
aprendiendo algo
tu sabes lo que quiero decir …

He hecho esto antes
y no se ni lo haré de nuevo
Pero pasa adelante
y asesina mi soledad
mientras sonríes … como un amiga
Y yo vendré corriendo
… solo para caer en tu trampa otra vez
Eres ese último trago que nunca debí tomar
Eres el cadáver escondido en el baúl
Eres el hábito que parece que no puedo dejar
Eres todos mis secretos en primera plana otra vez
Eres el auto que nunca debí comprar
Eres el tren que nunca debí tomar
Eres la cicatriz que me hace esconder la cara
Eres la fiesta que me hace sentir joven otra vez
Como un accidente automovilístico
que puedo prever pero no puedo evitar
Como un avión que me han dicho que nunca debí abordar
Como una película muy mala, tan mala
que tengo que quedarme hasta el final …
Déjame decirte ahora, es una suerte para ti que seamos amigos
Quítate y cambia esa ropa mojada
puedes quedarte esta noche
esta lluvia aun no se va …
pero mañana temprano quiero que te marches …
y no verte nunca más
/Jarvis Cocker.
López no desayunó, era complicado por aquello de la gastritis que le requería comer algún bocado dos o tres horas, pensó en las agruras de más tarde.
Nosotros, salvadoreños, solíamos ser, según decía Roque Dalton, los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo, los que repararon la Flota del Pacífico, los que sembraron maíz en plena selva extranjera, los que construimos el canal de Panamá …
El problema fue que yo no aceleré, en el momento que el fulano del carro rojo, atrás mío, pensó que iba a acelerar… ese fue el inicio del caos.