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No necesito recorrer largas distancias

nadar contra corrientes espantosas,

o hacer vuelos de carácter imposible,

tampoco debo escalar montañas enormes, 

para alcanzar la sensación perfecta,

a la que llego al sentirte en mi.

 

Solo necesito pensarte un poco, 

atraparte con mis ansiosas manos,

enredándote en caricias únicas

que te hagan sentir más allá 

de este mundo, como fue ayer.

 

Cierro mis ojos para sentirte

así totalmente vivo, pleno, pasional

llevándote mis besos, robándome la piel,

arrebatadamente entregado al placer,

donde sabes llegar, quedarte y no borrarte

por el derroche de vida que dejas en mí.

 

Cierro mis ojos para sentirte

para tenerte en la madrugada ideal,

donde la humedad de nuestros cuerpos

se entienden , y encienden ese fuego

que va por dentro quemándome, 

quemándote, con intensidad propia.

 

Así quemas por dentro, 

así vives en mí, más allá del recuerdo

más allá de la ausencia, 

así quemas siendo sol, mi sol, en

las frías horas que pasan lento,

donde me lleno de ti

y  cierro mis ojos para pensar en ti.

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