Durante siglos, Alejandro Magno ha sido considerado por muchos el estratega más grande de todos los tiempos. La huella de este general macedonio es absolutamente imborrable, tanto por sus hazañas como por su marcada personalidad.
Durante sus apenas 33 años de vida, Alejandro Magno (Pela, Grecia, junio de 356 a. C. – Babilonia, Irak, junio de 323 a. C.) se convirtió en una temida leyenda con todos los ingredientes para acabar siendo un mito.
Con una exquisita educación intelectual que corrió a cargo de Aristóteles, accedió al poder tras el asesinato de su padre, Filipo II de Macedonia.
Sus gestas estuvieron a la altura de los militares más audaces de la historia de la humanidad y fue fuente de inspiración de posteriores estadistas y estrategas. Venció al Imperio persa y conquistó un inmenso territorio que se extendía desde su Grecia natal hasta el norte de la India.
Difundió la cultura griega que, fusionada con las culturas de las regiones sometidas, impregnó el lenguaje, la política, el arte, la literatura y la religión.

La temprana muerte de Alejandro a los 33 años, víctima del paludismo, le impidió consolidar el imperio que había creado y relanzar sus conquistas; de hecho, el imperio de Alejandro Magno apenas sobrevivió a la muerte de su creador.
Se desencadenaron luchas sucesorias en las que murieron las esposas e hijos de Alejandro, hasta que el imperio quedó repartido entre sus generales (los diádocos): Seleuco, Ptolomeo, Antígono, Lisímaco y Casandro; Ptolomeo, autor de una biografía suya, inició en Egipto una dinastía destinada a prolongarse hasta los tiempos de la célebre Cleopatra.
Los Estados resultantes fueron los llamados reinos helenísticos, que mantuvieron durante los siglos siguientes el ideal de Alejandro de trasladar la cultura griega a Oriente, al tiempo que insensiblemente dejaban penetrar las culturas orientales en el Mediterráneo.
Muchas veces pensamos que aquellos que viven con cinco mil personas enfrente de un escenario, coreando sus canciones, las estrellas …deben ser las personas más felices del mundo.


Para nosotros la Patria, según nos enseñaron, es la gesta de los Hermanos Aguilar, José Matías Delgado, Manuel Arce, una porción de tierra con límites que figura en los mapas. La patria no es una ilusión cartográfica.