
Has quedado en el silencio de mi piel
En la mirada perdida, donde se fue tu rostro;
Mis manos quedaron vacías de ti
Llenas de nada más que recuerdos,
Esos donde eras el dueño de mi placer
Se me ahogan los besos en el tiempo,
La piel aun te reclama en tardes de deseo
En noches de insomnios húmedos,
Donde apareces vibrante dentro de mi
Ya eres recuerdo, ya soy tu olvido
Pero aun así
Solo con recordarte , puedo amarte
Te recuerdo, con tu beso prolongado
Que me robaba el aliento
Que me abrigaba con su pasión,
Que me estremecía, y hacia volar
Entre sus brazos,
Te recuerdo intensamente,
Te ansió en mis sueños vacíos,
Te llevo en el recuerdo de mi piel
Te recuerdo, tanto que a veces
Tiendo a sospechar que un beso mío
Extrañas en algún lejano recuerdo!
Te recuerdo como magia lejana
De un tiempo que pudo llamarse nuestro!
Resulta que nosotros éramos una resma de volados semi cuasi seres primitivos, casi todos de una sola o muy pocas células. Algo realmente espantoso, feos y babosos … peor aun si vemos que varios de nuestros congéneres (especialmente en campaña 2019), no han evolucionado demasiado desde hace 14 000 millones de años.

Mi adolescencia fue una larga historia de remedios contra el acné. Pero de la misma forma que si ensayé casi todas las fórmulas para que no me salieran barros, puedo asegurar que intenté absolutamente todo para que apareciera la barba. Acudimos hasta la fórmula del desesperado: ceniza con abono de gallina.

Tal vez (y hasta quitándole el “tal vez” sirve) es una de esas cosas que surgen con los años, como el reumatismo, la temblazón de manos, la disfunción eréctil o las canas ...