
Por más cruel que sea la distancia
por más fuerte que se vuelva la ausencia,
Por irreversible que parezca el camino,
aquí estoy pensando una vez más en ti.
Dibujando en mi madrugada tus besos
el mágico recorrido que tus manos ,
hacían sobre cada espacio de mi piel
perdiéndome en mi propio laberinto.
Donde el deseo se unía, a ese “no se que”
que siempre encontré en tus labios,
Por más lejana que sea la distancia
eres el recuerdo perfecto , habitante
dentro de mi , para mí en las líneas
secretas de madrugadas eternas,
como ésta , donde soy tuya en el vuelo de mi imaginación …
Madrugadas imposibles ,
de deseos atorados gritando tu nombre,
Por más difícil que vaya el camino,
aquí estoy desnudando los vacíos de la piel
Y las carencias de algo más allá que el placer,
Por más cruel que suene está petición,
Arráncame de la tierra una vez más
con una tormenta de besos!!!
Diecinueve años y nunca sentirse algo igual revoloteándote en la cabeza, brotándote entre las piernas, amores de universidad, romances pegajosos con gusto a chicle y rock n´roll…

Compatriota, le quiero confesar algo entre nosotros, entre usted y yo, algo triste, lamentable. Todos los días nos llegan correos electrónicos, mensajes de texto, por las redes sociales y cartas en papel con problemas que mucha gente, muchos salvadoreños tienen y creen que si lo contamos al aire en TV, ese problema se va a solucionar.
En este paisito nuestro, de tan magras futbolísticas alegrías, la llegada la Copa del Mundo la de a de veras, no las “chabeleadas” que se inventa FIFA para llenar las arcas, nos llena de una dicha increíble y un hormigueo de envidia (positiva ?), a todos aquellos que caemos en el rango de sospecha de tener una chimbomba número 5 en el lugar que debería ocupar el corazón.