
Por más cruel que sea la distancia
por más fuerte que se vuelva la ausencia,
Por irreversible que parezca el camino,
aquí estoy pensando una vez más en ti.
Dibujando en mi madrugada tus besos
el mágico recorrido que tus manos ,
hacían sobre cada espacio de mi piel
perdiéndome en mi propio laberinto.
Donde el deseo se unía, a ese “no se que”
que siempre encontré en tus labios,
Por más lejana que sea la distancia
eres el recuerdo perfecto , habitante
dentro de mi , para mí en las líneas
secretas de madrugadas eternas,
como ésta , donde soy tuya en el vuelo de mi imaginación …
Madrugadas imposibles ,
de deseos atorados gritando tu nombre,
Por más difícil que vaya el camino,
aquí estoy desnudando los vacíos de la piel
Y las carencias de algo más allá que el placer,
Por más cruel que suene está petición,
Arráncame de la tierra una vez más
con una tormenta de besos!!!

Los primeros Juegos Olímpicos que organizó, por vez primera, Estados Unidos, fueron un rotundo desastre. Fue en el año 1904 y lo hizo en San Luis, que fue elegida frente a la otra candidata, Chicago, por decisión directa de Theodore Roosevelt, el vigésimo sexto presidente americano.

“Murió haciendo señas y nadie lo entendió…”
(Magaldi y Pesce letra del tango “El Penado 14”).
Roma no se hizo en un día, ni maduran en 24 horas las sandías, se te cayó la estantería, y eso te sume en agonía, fatiga, tranquila, tratemos el asunto con asepsia, basta de turbulencias, flatulencias, clemencia, conciencia … tené paciencia, Hortensia …