
Si nos vamos a la parte semántica del asunto, en una de esas vamos a descubrir que todos somos un poco más imbéciles de lo que creíamos…es más reflexionaremos un poco más antes de decirle la palabrita “Imbécil” a alguien, tal vez estemos equivocados.
Del latín imbele, ablativo de imbellis, del privativo in y bellum que significa guerra, básicamente imbécil es aquella persona que no quiere guerra… repámpanos!!! (Perdón Robin), entonces todos los salvadoreños que sufrimos en carne propia doce años de guerra civil y aplaudimos su finalización con la firma de Acuerdos de Paz, somos unos perfectos imbéciles…!!!

En la antigua Roma, donde la política era una ciencia cuya práctica era muy bien vista y daba status, el imbécil era aquel que no se inmiscuía en política, el que no tomaba bando, el que no se preocupaba por las condiciones del Senado y le valía chonga, literalmente, la situación política de la República y del Imperio. En otras palabras, era cuestión de Estado, involucrarse en asuntos de Estado.

La verdad, es que en términos caracterológicos, el imbécil, es el rey del “no te metas”, “ahí déjalo que no es problema tuyo”, pero sobre todo el monarca de la indecisión, la victima del “ahora que hacemos”?
El imbécil, lejos de la tipificación convencional de retraso mental (“ambeccile” en italiano denota una disfunción mental) es aquel que va a una de estas salas múltiples de cine y se detienen en la taquilla y nos hace esperar a todos media hora, porque no se decide si ver “La Mujer Maravilla 1984” o “Capitán América”, y al final concluye que no quería ir al cine y se va a un almacén y se compra una corbata.

Es el que cuando llega el mesero le pregunta por todos los platos del menú sin decidirse y después de desesperar al gastronómico, decide que no tiene mucha hambre y solo quiere un café con un croissant.
Es el imbécil el que no toma decisiones, quien no emprende iniciativas, el que no enfrenta problemas sino que “los deja estar”…. Ah pero opina, sin argumentos ni conocimiento, opina acerca de todo !

En las elecciones Municipales y Legislativas del 2018, en nuestro país hubo un abstencionismo del 63%, en las Presidenciales del 2019 … fue del 49%.
Después de todo esto, no resultará que todos estamos actuando de manera bastante imbécil?

Como se los explico? Tiene que ver con todo lo que sobreviene a un ser humano productivo, en la edad de su mayor estabilidad emocional, su mayor conocimiento, como ser retirado de su trabajo y de toda oportunidad laboral a los 60 o 65 años, es un offside, un fuera de lugar …
El pueblo existe, no es invento ni fantasía mía, aunque parezca … la historia es cierta, no es invento ni fantasía mía, aunque parezca …

Estos son los momentos en que los salvadoreños deberíamos serenarnos, apelar al sentido del humor y tomarnos la situación del país más relajados, sin desesperación, sin Los Chorros desesperantes, ni los tres carriles que nadie entiende, mientras los policías de tránsito y gestores se afanan dándole duro a los pulgares mientras WhatsAppean y se aplican un sonoro soplido de viento en los Del Granjero, mientras el tráfico está dado vueltas, puesto al revés.