
Por razones no antojadizas, plomizas, se particulariza, necesito nodriza, no se moderniza, se obstaculiza, paraliza, polariza, dogmatiza, desvaloriza, mimetiza, cualquier movimiento que tienda a la acción …

Demasiada gente lastre junta, barrunta, marabunta que apuntes apunta, pespunta, pregunta, presunta, punta, repregunta, repunta, resunta, reunta, semidifunta, sopunta, tornapunta, trasunta, tunta, unta, se unen en yunta para hacer estorbo; y no permiten que nadie haga nada, rezagada, condicionada, no trabajan pero viven a la apurada, apuñada, cebada, que cagada, chabacanada, chapuceada, bufonada, solo aquellos que no en su vida jamás hacen nada … jamás se equivocan.

Así que a falta de colaboración que la pena valga, en ese punto donde nadie alcanza, te ruego, presuroso … rascame la espalda, Esmeralda.
84 diputados y dos mil asesores, tutores, depredadores, criadores de grasa y sudores, hedores, falsos honores, horrores, mejor que los ignores, no les implores, no llegan a sus labores, lectores, mamadores, mayores, de tan malos que son no existen mejores, tumores, menores, mentores, del odio motores, oidores, olores, pastores, pavores, de tan malos que son todos son los peores; y el país nuestro no hace más que sangrar, hambrear, hisopar, timar, trompear, atropellar, despotricar , putear, tutelar, ulular, fatigar, festejar, acosar, aplastar, socavar, censurar, tragarse la falsa realidad, mezquindad, aquella del que todo lo tiene y nada da ….

Así que necesito ayuda en esta situación tan panda, en ese punto donde nadie manda, te ruego, con urgencia … rascame la espalda, Esmeralda.
Tantos y tantos que somos en el territorio no cabemos, sabemos, que estamos apretados donde andemos, nos traumaremos, hasta que nos trituremos, trompeemos, entre nosotros mismos nos tumbaremos, nos empujamos sin que ni siquiera nos valoremos, nos evaporemos, y seguimos con la idea de que “unidos venceremos”; imposible trasladarse a ningún lado, embotellado, topado, el tráfico enredado, cien carros por metro cuadrado, hormigas en este hormiguero atrapados, enojados, desnudados, denunciados, abarrotados, mojados, postgrados, malhumorados, deportados, destrozados, aplastados, mancillados, apestosos y sudados, queremos ir a todas partes pero nunca llegamos a ningún lado ….

Imploro tu colaboración en esta situación tan calda, al fin y al cabo lo que pica al final te escalda, es cuestión imperante, rascame la espalda Esmeralda.
Así que ha llegado el momento de luchar codo a codo, ni modo, en el mismo lodo, alguno sobrio y varios beodos, lo que afecta a uno nos jode a todos, solitarios como Quasimodo, escuchando discursos de los sabelotodo, en la tierra del acomodo, curalotodos, tu autoestima te chapodo, sobra gente pero hace falta …
… cerebro
… que tanta preocupación con tus uñas se salda …
… rascame la espalda Esmeralda.

Alguno de estos junios deberíamos considerar subirnos a la azotea de la Torre Telefónica por ejemplo, abrir los brazos y dejarnos caer al vacío, solo para probar la sensación de ingravidez, la falta de peso, lo más parecido a volar digamos …
La señorita se llamaba Amanda, tenía el pelo largo y recogido en una cola de caballo. Llevaba una mochila pequeña en la espalda. Pasó llorando por el andén izquierdo de la estación del metro, y de las diecisiete personas que cruzó en el camino, doce la escucharon llorar claramente, porque no era un llanto contenido; era un desahogo ... desgarrador.

O yo soy el más ingenuo de los ingenuos, o mi esposa es más muchísimo más viva que yo, o el mundo me abrió los ojos leyendo una noticia en el periódico en el 2004.