
Mis labios besan la base de tu nuca, estás dormida, sí ..como siempre, como últimamente, o como es tan frecuente en estos últimos tiempos … besan suave y sutilmente, esa piel … esos poros … por donde solían, hace años, estallar fuegos artificiales … al simple roce de un beso.
O tal vez eso me parecía a mi .. no sé, hace tanto, que en una de esas me lo imaginé.
Y desciendo, con mis labios entre tus omóplatos, como hacía antes, siempre, ahora mismo … y no solo no hay fuegos artificiales, sino que estos etéreos contactos que antes te hacían vibrar entre sueños y que te provocaban, somnolienta, agarrar mi pijama y apretarme contra tu cuerpo, y comenzar tu misma, casi instintivamente la devolución de la caricia … ya no es así, ahora entre sueños, tus manos me apartan , lejos de esbozar una sonrisa … tu boca se frunce en un gruñido …
No sé , como fue hace años, yo creí que antes era así …. hace tanto, que en una de esas me lo imaginé.
Y siento la tersura de esa piel tan mía, tan nuestra, bah ! A estas alturas ni siquiera si aún es nuestra, pero piel al fin, que voy besando micra a micra, sin estallidos, sin suspiros, sin repuestas de tu parte … me devuelve el reflejo de un amor cansado, de un amor enfermo, de un amor que murió aniquilado por el “buenos días” y “Buenas noches” secos de tanto tiempo, al que mataron el cansancio, los trabajos, las calificaciones de nuestros hijos, las preocupaciones , las llamadas de los bancos y de los abogaditos con título comprado de las casas de extorsión… pero insisto, y sigo hacia el sur …
Aunque la tersura de piel, en estas madrugadas, tal vez es una imagen mental mía … hace tanto, que en una de esas me lo imaginé.
Y cuando al fin, mis labios mordisquean el inicio de tu ropa interior, como un juego, viene el empellón de verdad y el grito no dormido de “ya te dije que no !”, voz clara, de rabia y de resentimiento. Y ese mismo “ya te dije que no !”, se suma a cientos de veces que en los últimos años he escuchado esa misma frase … y cuando no salta el “ya te dije que no !” …surge un "mssssiiii" a medias y ahí experimento lo que debe ser hacerle el amor a una estatua … más o menos.
Aunque puede que tan solo me parezca a mí, sean suposiciones … hace tanto, que en una de esas me lo imaginé.

Y esta cama inmensa, que antes de casarnos, compramos entre sonrisitas y cuchicheos, imaginándonos todo lo que en ella iba a pasar …se vuelve después del empellón en un ring enorme …
… cada quien en un extremo
… cada quien rumiando sus pensamientos
… hoy contendientes, de lo que alguna vez supo ser amor
… Tu vs. yo
… piel vs. piel.

Paradójicamente, el ciclo de dos años exactos de calvario para nuestro querido Club Deportivo Luis Ángel Firpo (grábense bien el nombre …)
Romeo y Julieta sí existieron pero no eran italianos sino que hindúes y se llamaban Malava y Malati.
El rey Carlos II fue la última esperanza de la dinastía de los Habsburgo españoles, que había gobernado una España en constante expansión durante más de un siglo, y no era mucho en quien confiar. Víctima de décadas de endogamia, desde el día de su nacimiento no se esperaba que Carlos viviera. Cuando su reinado llegó, fue amargo, breve y condenaba todo lo que tocaba.