Cuando del Viejo Mundo a América llegaron los conquistadores, trajeron una serie de cosas buenas y una sarta de porquerías …
Trajeron la sífilis, que la padecían bastante, por sus díscolas conductas, y se la contagiaron a nuestras bellas aborígenes, que a su vez contagiaron a sus parejas y no había cura … ah! pero trajeron curas, de esos de sotana, trajeron vino, gatos, perros, caballos, y por supuesto, los primeros arcabuces, ballestas, puñales y mosquetes, para evangelizar indios a puro latigazo si era necesario …
Trajeron también el sarampión, la viruela, las tos ferina … y siglos más tarde el “Roca Style”.
Pero muy poco se sabe, sin embargo, sobre la introducción del piojo al Nuevo Continente.
El único cronista que se refiere a este irritante episodio es Gonzalo Fernández de Oviedo, cuya “Historia General y Natural de Indias”, publicada entre 1532 y 1535, contiene en el capítulo LXXXI el siguiente párrafo sobre lo que él denomina "los animales pequeños e importunos que se crían en las cabezas y cuerpos de los hombres":
“...Después del pasaje de las islas Azores, todos los piojos que los
cristianos llevan o suelen criar en las cabezas y cuerpos se mueren y
alimpian y en las Indias no los crían; y comúnmente en las cabezas de los
indios naturales todos los tienen...”
Resulta evidente que alguna cabeza ibérica llevó el piojo a América e infectó a los indígenas. Pero, cuál? El cronista no rasca el tema más allá del párrafo que cito. Consultando los archivos del ayuntamiento de Jerez de los Caballeros es posible, sin embargo, hallar datos que contribuyen a esclarecer el asunto.
De Extremadura, como muchos otros conquistadores, era Alonso Cisneros
Cabeza de Toro. Durante sus años mozos se distinguió por jugador y pendenciero. Por buscapleitos y tramposo en los naipes le volaron un brazo de un sablazo, perdió una extremidad. Le pusieron un garfio, como era natural en la época …
Por haber perdido la extremidad —según unos historiadores— o por sernatural de Extremadura —según otros— sus compañeros llamaban "El Extremeño" a Cisneros. La verdad histórica es que lo motejaban así debido a sus ideas extremistas sobre distintas materias.
Decía algunas sandeces como que el mundo no era redondo, y sostenía que era cúbico. "Cúbico, como un cubo de vino", solía repetir después de haber ingerido el contenido del vaso de vino, ya sonado, por lo cual se cree que en realidad quería decir que el mundo era cilíndrico.
Cisneros no sólo afirmaba que la Tierra giraba alrededor del sol, sino que lo hacía tomada de la mano de los demás planetas. Sostenía, finalmente, que los animales tienen alma y que, si uno observa cuidadosamente una mesa de noche durante varios años, notará que los muebles también.
Decía tanta burrada, que los historiadores, se han lanzado a la tarea de investigar si no es de él y su rama familiar que descienden los diputados.
Saliendo de la cárcel, fue reclutado para viajar a América, en su mayoría, todos eran presos, "El Extremeño" introdujo el piojo a América.
No fue el único, ciertamente. Otros marineros también llevaban piojos e incluso uno de ellos, que no conocía baño desde que la partera lo lavó en vino blanco al nacer, a falta de agua, alcanzó a criar cucarachas en las axilas y ciempiés en los pelos del pecho.
Preocupados por evitar la llegada del piojo a las Indias Occidentales, los decretos reales disponían que, al pasar las islas Azores, todos los marineros, tripulantes y conquistadores
debían dedicarse a una exhaustiva operación de auto-despulgue. La operación tomaba varios días, pero era de tal manera concienzuda que, al término de la misma, la totalidad de los piojos, liendres y similares habían sido pasados a uña por los navegantes, y la cubierta estaba forrada de diminutos cadáveres macerados.
Esta medida tuvo éxito durante 16 años. Pero, al arribar a tierra firme la expedición de la que formaba parte Cisneros Cabeza de Toro, el muro sanitario se vino abajo: encerrado en su camarote apareció el cadáver de "El Extremeño", con el garfio enterrado en el cráneo de manera impresionante.
El médico dictaminó que el español se había causado la muerte a sí mismo de modo accidental cuando quiso cumplir las terminantes instrucciones de “despiojamiento”.
Uno de los marineros relató más tarde que alcanzó a ver cuándo los piojos indemnes salieron del camarote de Cisneros, descendieron en manadas a tierra por uno de los lazos del galeón y se hundieron dichosos en el pelamen de los indígenas que se agolpaban para recibir a los españoles, con rótulos que decían …
“We are the world, we are the children”.
Si me dices que escriba lo que quiero…
Quiero seducirte con el beso del deseo,
Quiero que me estremezcas con tus ganas,
Ok, ya está … ya pasó … Francia es el campeón del Mundial Rusia 2018, tomémoslo con calma, yo sé que de repente por la buena onda de los croatas con Yuri Cortez, compatriota destacado en AFP, todos nos volvimos croatas … pero bue … el marcador final fue contundente.
Como es de público desconocimiento, Santa Claus si existe y no son los padres de uno, las modelos que anuncian productos en los comerciales de T.V realmente consumen esos productos, los políticos si creen firmemente en cumplir las promesas que hacen en campañas electorales…