Quiero escribir sin pretender tirármelas de santo o profeta, si se me permite, de un concepto totalmente vital, que tendemos a dejar caer en el olvido... es una sola palabra que encierra dos mil actitudes...
Se llama misericordia...
Del latín, core (Corazón), miseri (misero, el miserable) la misericordia es definitivamente mucho más que darle unas monedas al niño que pide en la esquina ... es más, dejémonos de ondas y pretender tragarnos que dar un dólar a quien lo pide nos redime de todo, no debemos hacer cosas como circunscribirnos a darle monedas al cipote de la esquina y darnos por satisfechos, la limosna es necesaria, si ... pero nada de eso es misericordia.
Misericordia es una actitud que Dios exige de nosotros, es la misma que Jesús en su paso por nuestra existencia terrenal demostró al sumar a los suyos, pecadores, recaudadores de impuestos (El caso de Leví o Mateo), prostitutas y ladrones...
Misericordia es mucho más que un acto de caridad al año, que podamos después deducir de impuestos... es darle la mano al niño al cual ayudaste, hablarle. oirle ...

Misericordia es tender la mano, y no necesariamente llena de dinero a aquel que necesita una mano amiga, y este no es solamente el cipote de la esquina, puede ser tu compañero de trabajo, de la universidad, la señora que te ayuda con los quehaceres de tu casa ... una amiga, amigo ... yo hoy apelo a la misericordia de saber escuchar, de poder hablar, de entablar diálogos y actitudes de fraternidad y solidaridad con tantos corazones que nos necesitan ... problemas económicos, todos tenemos, pero no es necesariamente brindando dinero que se ayuda, demos trabajo, enseñemos un oficio ... alfabeticemos al que no sabe leer y escribir ...dediquemos horas de nuestra semana a vivir y practicar la misericordia ...
Misericordia es tratar de rescatar una persona sumida en alcohol, drogas …depresión, hay gente en nuestro país, que desesperanzada opta al suicidio, habiendo dado señales que nadie atendió … hasta que fue demasiado tarde.
Le vas a dar unas monedas al niño que esta en la esquina mendigando? Ok...pero imaginemos luego el rastro hacia donde va ...
A veces va a comprar piedra o si el día fue bueno, algo de droga mayor o alcohol .. otros, por el contrario, hacen tareas escolares sentados en la cuneta de la misma calle donde mendigan ... ambos casos requieren de nuestra misericordia ...
Si no, lo más probable, es que vaya a entregarle sus ganancias de mendicidad diaria a un adulto que les explota y vigila desde la esquina opuesta ... gente completa y sana, que bien haría en trabajar y practicar a su vez, misericordia con otros ...

Tienen hambre? Pues, regale comida y cerciórese de que se la coman, que no la vendan... regalar ropa a veces es un desperdicio, porque las venden y el ciclo continua ...
Luego está el circulo de comodidad, en nuestra ciudad hay mendigos profesionales que ejercen el oficio desde hace más de dos décadas, es un negocio rentable... Si escribo todo esto, no es por cuestiones religiosas precisamente ...sino para comenzar a reparar en lo intolerantes e indiferentes que nos hemos vuelto los salvadoreños.
En 1976, un mendigo neoyorquino, de color, llamado Larry Stewart, murió dejando en su cuenta bancaria mas de ciento diez mil dólares ...
Será eso, necesariamente, la misericordia?
Así, que si su concepto de misericordia se remite a dar tres monedas en las esquinas y dormir con la conciencia tranquila, cambie de frecuencia...
Vivir es más que esto …
Y Dios espera mucho más de nosotros...
En estos días del tan traído y llevado, Boca vs River , la final de la Libertadores, la final más larga del mundo … los salvadoreños, desde esta acera nos dedicamos a mirar y preguntar de donde sale tanta agresividad … tanta irracionalidad … como que en el país no hubiera 12 muertos diarios por homicidios en los que ya ninguna autoridad hace nada …

Cuando moría el siglo pasado, exactamente en 1997, tuve conciencia de que los computadores habían llegado para quedarse. Supe también que la nueva tecnología me costaba un mundo (por no decir otra palabra), pero era mi trabajo, así que contraté un informático para que me guiara.

Si nos fuéramos a aquello de que las características morfológicas del individuo, definen su apellido, tal como comenzó todo esto, culturalmente hablando, yo debería haber sido pariente de un tal Martín Cabezón, que vive en Bilbao, España, ya que el tamaño de mi cabeza es superlativo.