logo
 
Madrid 2
 
 
 
 
 
 
 
 
Me cuido mucho de no hablar de tú más que lo estrictamente necesario. Despotrico contra la forma en que las españolas meten las nalgas adentro de los jeans: sin gracia, sin calce profundo.  A mi hija Dinora,  le digo hija! y la santa se da vuelta: es importante inculcarle que «hija» es su segundo nombre.
 
 
 
 
 
 Para despertar a mi hija de la siesta le canto El Corrido de la cama, Con zapatos de tacón,  y la Bala en versión infantil.
 
 
Despotrico contra la televisión española cada treinta minutos. Entre amigos no digo euros, digo pesitos: «prestáme diez pesitos» digo concretamente. Sigo pensando chuzón, birria, morenaza y plomero pendejo, aunque muchas veces tenga que decir autobús, calentador, bombona y fontanero gilipollas. 
 
A veces, cuando no entiendo un chiste me siento menos salvadoreño, en orsai. En off-side. Me siento sucio como si me hubiera  limpiado mal alguna parte
 
 
 
 
 
Madrid
 
 
 
Me siento ofendido con mi propia cabeza, una cabeza que, a pesar de los esfuerzos desmesurados que hago, a veces se olvida de algo, va puliendo los baches de la memoria, se contamina de pluralidad lingüística, va desterrando la frase «dejemé a mitad de cuadra» cuando me subo a un taxi. 
 
 
Muchos días me molesta sentir que me estoy acostumbrando a que todo funcione, a cobrar el día uno, o a que el policía de la esquina converse amistosamente con la puta de la esquina como lo que son, dos servidores públicos nocturnos que trabajan en la misma esquina.
 
 
 
 
 
 
 
prostitutas
 
 
 
 
 
 
 
No debería acostumbrarme a eso: yo vivía en Sivar la policía y los travestis se perseguían, se pegaban palazos, a veces ganaban ellos, a veces ganaban ellas. Pero no. Me acostumbro al orden. Me divierto con "El Chiringuito" aunque no lo entiendo.  Me acostumbro a ir de madrugada sin ver a los chicos hurgando en la basura. Incluso hay días en que me siento cívico y tiro el paquete vacío de cigarros en la papelera. Odio esos días en que me siento cívico.
 
 
 
 
 
 
Magico
 
 
 
 
 
 
 
 
Entonces me pongo loco y termino gritando los goles del Cadiz en recuerdo del "Mágico Gonzalez", aunque como mal usulteco le voy al Águila, 
Escupo por la calle.  Me declaro en contra de la sociedad del bienestar, del consumo navideño, del Corte Inglés y de que en las ciudades de veraneo a las que vamos a echarnos panza arriba no haya una  librería decente.
 
 
Me siento tan arrogante como  madrileño,  desprecio a los manteros afroamericanos, cuando nunca he sido racista, hago todo lo que puedo, lo juro por Dios y la virgen: una vez cada quince días canto «Saludemos la Patria orgullosos», y tengo en el bidet del baño (acá el bidet tiene tapa y no sirve para limpiarse nada) las obras completas de Dalton, Salarrué y Alfredo Espino
 
 
 
 
 
 
 
sal
 
 
Pero a la vez me alegra que mis amigos estén a punto de conseguir los papeles. Y cocino la carne como Dios manda, cocida, asada. Le pongo chimichurri, le pongo sal gruesa. Tengo un proveedor secreto de pupusas,
 
 
Hago todo lo que hay que hacer. A veces hago más de lo que hay que hacer. Y sin embargo, a veces, a solas, mirando por la ventana, muerto de frío en pleno febrero, pienso que no podría vivir otra vez en El Salvador. Es más, a veces pienso que no he vivido nunca en El Salvador  pero que nunca, en realidad, he estado.
 
 
 
 
 
pupusas
 
 
 
 
Y entonces concluyo, muerto de miedo, vencido, caducado, que en esa foto del DUI ya no hay identidad por la que valga la pena pelear. Porque ésa no es la foto del padre de mi hija. Ni lo será nunca más (ni lo seré nunca más), que arrastre mi lengua hasta que el paladar se me seque. Ésa no es la foto del padre de mi hija. Yo es otro, ostia puta, y vengo a descubrirlo ahora, en febrero, en Madrid y con esta lluvia triste que parece de
 
....  San Salvador,
 
 
 

Otros Posts

A favor de los que están en contra, en contra de los que están a favor

antonimo complementarios e1586822006103

 

Sí: yo sé que por esta época hay un exceso de planes: firmar un acuerdo nacional  (unilateral, por supuesto), mirar partidos de la selección, verlos perder otra vez, conseguir boletos del próximo artista que venga, ufa!

Vuelven las marchas Blancas!

 

 

 

Una historia de amor macabra

20c0a0dbab635e6fda6949b90fabce88

Su nombre es Victoria, y logra enloquecer al muchachito de esta historia, por cosas diversas …

Alan Turing. El Padre de la Computación

28dd7410c1ddaf118037d964d343ce79Antes que me salten con el típico comentario, “Ah si! Yo conozco la Historia, yo vi “Código Enigma (Imitation Game)” en Netflix!! Se la recomiendo!

Pues déjeme contarle amablemente que no, que usted no conoce la Historia, conoce la versión Hollywood de un hecho real, modificado a su antojo, para hacer que más gente vaya al cine o se prenda al streaming … la Historia está en los libros.

© Daniel Rucks 2026