
Julián abrió los ojos en redondo cinemascope, ojo de pescado que le llaman, sudando, jadeando, en la cama, voltea a ver a su novia, su prometida, con todo listo para casarse en 9 días … Marcia …
- Es cierto Julián … no te quiero vender utopías, pero no vi ninguna estrella como me dijiste que iba a pasar, no me estremecí en ningún momento, mi piel no se erizó al contacto de la tuya, no escuché violines ni vi satélites al cerrar los ojos, no me cantaron las alondras al oído, no se me llenaron los ojos de constelaciones, traté, las busqué … pero no sentí, no me conmoví, no me …
- Bueno, tranquila mi amor – trata de calmarla Julián, aun jadeando, pero tenso, muy tenso por el momento, aunque lo disimulara – como es la primera vez …
- Es nuestra primera vez, pero sabés muy bien que no es mi primera vez, y yo sé que tampoco es la tuya, somos adultos, y aunque no recuerdo haber visto estrellas en las veces anteriores, si sentí, si me estremecí, si me provocaron orgasmos …
- O sea que esta vez … no? – balbucea Julián.

Se hace un silencio incómodo, Marcia siempre tan precisa, con la sílaba perfecta a flor de labio, vacila, porque sabe que va a herir … pero si lo guarda para sí, para su intimidad y frustración de mujer será peor …
- No sentí nada Julián, absolutamente nada.
- Pero yo si sentí , o sea que no estamos mal – trata de salvar la situación Julián – tal vez la próxima vez …
- Es que eso es lo peor, yo sentí cuando tu sentías, y en ese momento todo lo que sentí fue repulsa, asco, te estabas vaciando en mi sin tomarte el trabajo previo de hacerme llegar a ese mismo punto … - dijo sollozando Marcia.
- Perdón amor, tal vez …
- Por eso es que dudo cuando tu dices una “próxima vez”, porque el sexo en una pareja es parte fundamental, vital, y si esto es lo que vamos a considerar como base de nuestro matrimonio …. Tenemos que pensarlo bien. – dice ya más tranquila Marcia.
- Pero Marcia, yo te amo
- Y yo también Julián … pero cuanto va a durar eso? Cuanto tiempo después de la boda? Va a sobrevivir la luna de miel? El nacimiento de nuestro primer hijo, cuando ya mi cuerpo empiece a denotar la pérdida de formas que hoy te fascinan pero tu fascinación no produce fascinación alguna sobre mi piel … que va a pasar con el amor? Se va a desvanecer en ese momento o antes?
- Yo … yo te voy a amar siempre Marcia – jura Julián.
- Mentira, ni yo misma se si te voy a amar en dos meses! Como me podés jurar vos eso cuando vos sos el que si saliste satisfecho de esto y yo no?
- Y si trato de mejorar? Y si aprendo? – pregunta ya con cierta ansiedad Julián.
- Y si no mejorás? Y si no lográs aprender? Si el patrón de conducta de tus 27 años de vida se impone o resiste a cambiar? Que va a pasar? Estamos a nueve días de embarcarnos en un compromiso de por vida! Y un compromiso que tiene por base el amor, es cierto, pero se alimenta a diario con esto …. con la pareja, con sexo … - sentencia Marcia.
Otro silencio incómodo, Julián de cierta manera, ya sabía que Marcia, por lo general muy locuaz, tomaba estas pausas antes de decir algo determinante …
- Y además Julián, el amor sin deseo no es amor … se vuelve un mero trámite de compromiso.
- Marcia yo …
- Pensalo, yo también lo voy a pensar, estamos a nueve días
… y aun a tiempo para devolver los regalos.
Esta situación del pisto, tratando de sobrevivir la sequía hasta finales de enero … está cañón! Bueno, para que tengan una idea, tengo un niño apadrinado en Somalia, África, por los problemas del hambre y la famina que los últimos dos meses me está mandando a dinero a mí a ver si llego a fin de mes …

No no no, todavía no rescriban el libro de records futboleros, más allá de toda la controversia entre la cantidad de partidos jugados por Gerd Muller y los Messi para llegar a los 85 goles el uno en 1972 y 91 goles el otro en el 2012, la cantidad de penales que si pateó Messi y la nula cantidad de goles que pateó Muller, no escriban nada …si no incluyen el nombre de Godfrey Chitalu, gran figura de Zambia que convirtió 107 goles en 1972 (el mismo año del récord de Muller).
Es un hecho que la aparición de la pandemia Covid- 19, ha alterado nuestras formas de comportamiento en todo aspecto, hoy podemos ocupar redes y estar en contacto con el resto de "encuarentenados", pero en el siglo XIV, en plena Peste Negra o Bubónica no había internet, y desde entonces altera todo, hasta nuestra forma de estornudar … y saludar.