
No se complique, ni replique, no se pique, si ya salió su nombre en el ticket, vaya buscando su propio tabique, no se achique Don Enrique ...
No se achique Don Enrique, necesito que me explique, porque yo era tan poca cosa para se ubique, y por mas que le suplique, nunca me concediò la mano de su hija;no se aflija, no voy a vengarme en lo que la prensa lo desvalija, la justicia lo ajusticia, y sin siquiera vencerlo en juicio ...
Y la ley del presunto inocente, se convierte de repente, en la del seguro delincuente, aunque sus explicaciones frecuentes, digan y repitan de forma demente, que no es cierto lo que dice la Fiscalía y sus lugartenientes, no era suyo ese cargamento de estupefaciente, no era suya esa avioneta abandonada, y yo que lo conocí desde que tenía la tienda en la barriada, no logro explicarme nada, como de la tiendita pasó a la millonada, y yo de noviecito eterno de su hija ... pasé a ser una vulgar babosada.

No se achique Don Enrique, necesito que me explique, porque yo era tan poca cosa ayer y usted es tan poca cosa hoy.
Y hoy lo presentan en el juzgado, y resulta que yo salí sorteado, como miembro del jurado, se da cuenta como los tiempos han cambiado? Desde el día que me echó de su casa después de haberme pateado, ultrajado, insultado, que yo no daba la altura para yerno y su hija era para mi demasiado, ya de la tiendita se habían derivado, varios supermercados, asombrados, los vecinos se mantenían cuestionados, de donde tan de pronto, surge tanto tonto, dinero en grandes montos, aquí hay algo raro investiguemos y yo me apronto …

Y de la venta de lejía y churritos Diana, se arma un imperio de porcelana, sin ovejas pero con demasiada lana, le construyó mausoleo a su madre anciana, codeó a su hija con la aristocracia mundana, gente con dos apellidos y tres guardaespaldas en caravana, cambió de casa, de esposa y de aduana, todo cargamento lleva a sus manos …sanas, mientras las lágrimas que yo lloraba por su hija eran todas vanas …
No se achique Don Enrique, necesito que me explique, porque yo era tan poca cosa ayer y usted es tan poca cosa hoy.
Lo malo de lo bueno es que siempre dura poco, demasiada extravagancia le reventó en el coco, comprar y gastar como Onassis y a lo loco, lo deja en evidencia y todo cae en saco roto, se candidatea y comienza a pedir votos, como lo vio en la novela de Pablo Escobar inicia el alboroto, los medios despotrican y lo sumergen en el lodo, llegó el momento de la nostalgia … haber tenido algo para terminar perdiendo todo …
Y yo, a quien usted trató de manera miserable, hoy soy quien decide si usted es inocente o culpable …
No se achique Don Enrique, necesito que me explique, porque yo era tan poca cosa ayer y usted es tan poca cosa hoy.

Con motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los sesenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.

El concepto de nombrar huracanes con nombres de personas, surge a mediados de los 50´s, era una manera de tratar de explicar lo inexplicable a la población, o sea que llegaba un visitante con malas intenciones al vecindario, éste se llamaba “x” y había que estar pendiente.

Vamos a darnos prisa, lentamente ... con calma, porque estamos apurados, así como la famosa frase de el Quijote, que paradójicamente nunca fue escrita por Miguel de Cervantes que dice ... "Vísteme despacio Sancho, que estoy apurado" ... así lentamente ... porque urge.