
Nadie supo muy bien que pasó y si fue realidad o un “ardid” publicitario para poner la Copa Mundial de Fútbol 1966 a la máxima atención mundial … cosa que de hecho ya tenían …
Así que para que se iban a inventar un truco mercadológico los ingleses (dizque inventores del fútbol) para promocionar su Mundial ?

El robo de la Copa del Mundo
La Copa Jules Rimet fue robada el 20 de marzo de 1966 del salón de exhibiciones de la Capilla Metodista de Westminster, allí era exhibida en una cápsula de cristal, cinco guardias la cuidaban … como se la robaron ?
Pero ese día, era domingo, por lo que la guardia de cinco miembros tenía el día libre y solo un guardia se asignaba a la custodia del trofeo, probablemente en una ida al “toilet”, al regresar, George Franklin, el custodio a cargo, no se dio cuenta de nada, después de un rato, reparó que el gabinete de cristal estaba roto por detrás … y el trofeo no estaba !
Para el Presidente de FIFA Sir Stanley Rouss, inglés, éste era el escenario más trágico posible, tres meses antes del inicio del Mundial inglés, la Copa no estaba !!

Pickles
Pickles era un perro mongrel de 4 años, que su dueño David Corbett, había recogido de la casa de su hermano, siendo cachorro de 2 meses porque mucho le mordía los muebles.
Ese día, exactamente una semana después del robo, Corbett, puso el collar a Pickles, le dio un beso a su esposa, iba a cruzar el Támesis a una cabina telefónica para hacer una llamada (1966 …recordar), camino a su destino, Pickles, que no dejó de ser inquieto toda su vida, se metió a un arbusto, una ligustrina, y empezó a olfatear y buscar con maneras erráticas.
Corbett se acercó, y vio un envoltorio de papel periódico, empezó a despejar su contenido y se encontró con “una mujer sosteniendo un disco”, más abajo, las placas decían … Alemania, Brasil, Uruguay …. salió corriendo a su casa y le gritó a su mujer …
“Mi amor …encontramos la Copa del Mundo !”

El ladrón (¿?)
Tratando de mantener el asunto en secreto, se hizo una réplica inmediata del trofeo, para cubrir el espacio en el gabinete en Westminster … pero la opinión pública comenzó a enterarse, cuando Scotland Yard comenzó a investigar, a los dos días la noticia era pública.
Se habían robado la Copa del Mundo !!
Varias conjeturas e hipótesis salieron a la luz, habladuría y teorías absurdas, pero lo más concreto fue una llamada que recibió la División Metropolitana de Scotland Yard, de un hombre llamado Jackson:
“Va a haber un paquete en la entrada sur del estadio del Chelsea mañana, sigan las instrucciones que están ahí dentro”.

La nota demandaba un pago de rescate por la Copa por £ 15 000, pagaderos en billetes de cinco y uno, el ladrón pedía que se los dieran el viernes y el sábado recibían la Copa en un taxi.
Con sus sistemas de careo y persuasión, Scotland Yard convenció a “Jackson” (Edward Betchley, ex soldado 46 años) de hacer la entrega en el mismo momento de un automóvil a otro en el parque Battersea, pero el ladrón con cierta pericia en estos asuntos, vio una van con miembros de civil, sospechó que le habían tendido una trampa … trató de escapar, lo atraparon !
Pero no tenía la Copa …
Betchley ya capturado, hizo una negociación con Scotland Yard, si le permitían que su novia lo visitara en su celda cada dos días, sin ser seguida … diría donde estaba la Copa, SY aceptó.
Antes de que todo se arreglara … Pickles encontró la Copa !

Un día de estos, revisando entre tantos libros de biografía que tengo, y que he releído tantas veces, me encontré con una biografía de Walter Lippman, conocido comunicador y filósofo, donde un párrafo me causó enorme preocupación:
Claro, la búsqueda de la cita, del "date" específico, había sido una telaraña de conjuras de dimes y diretes de "fíjate que ella quiere salir contigo" de "me han contado Marcia que tú le gustas a Antonio", de amigos comunes, de encuentros casuales, de "te presento a Antonio" "Ah hola ... cómo estás ?' y hacerse la desinteresada. "Ella es Marcia" "Mucho gusto Marcia", Antonio tan caballero, tan gente, "Te portaste como una cualquiera, Marcia, como si Antonio fuera un poste de alumbrado eléctrico" ¿Que querés ? si a los hombres le demostrás mucho, dan poco, si les demostrás poco, dan mucho".

De todos los héroes de mi infancia, nunca fui muy adepto a Supermanes ni Batmans ni Capitanes América, aunque mi incipiente pubertad me hacía un poco “fan” de la Mujer Maravilla, por razones hormonales obvias, mi “héroe” particular era mi tío Heráclito.