
Porque somos, hemos sido y seguiremos siendo malinchistas desde el momento que Cristóbal Colón hincó rodilla en tierra americana y empezó a cambiar oro por espejitos, hasta el día de hoy que quienes nos cambian oro por plástico, son las grandes transnacionales financieras mundiales, todas con sus filiales en El Salvador, a menos cabo de los dos últimos bancos (aun salvadoreños) que respiran en medio de esa vorágine.
Por eso necesitamos, que nuestro técnico de Selección Nacional, sea:
Siempre ha sido así, es la historia de nuestros tiempos contemporáneos.
La otra cara de la moneda

Por qué no se les da la selección mayor a entrenadores nacionales ?
Albert Roca, llegó al país, y se hace cargo de nuestra “Selecta” pasada la borrasca de los amaños (pasó la borrasca de los amaños ..o quedó alguno por ahí ?), con un trompo difícil de echarse sobre la uña … construir una Selección Nacional creíble.
Creíble, no eficiente ?
No, primero creíble, los salvadoreños necesitamos volver a creer en los futbolistas que se calcen la azul, necesitamos tener la firme convicción de que no van a ir a vender el partido, amistoso u oficial es indiferente, a los apostadores on line de Singapur o a algún otro de estos maleantes …
Usted me va a decir ..”Uy chele, pero van a pasar siglos para que se nos pase esa sensación de que cada partido perdido está amañanado” ..ahá .. ahí está la clave, será más creíble en la medida que ganemos más y perdamos menos, o sea, paulatinamente, nos vayamos volviendo más eficientes ….

Albert el catalán …
Albert Roca, reúne todos los requisitos que exige nuestro malinchismo futbolero, para un técnico de la Selección, importante: al precio que podemos pagar, o sea en la escala que $ea adecuada. (O sea, no un entrenador del Barcelona, sino un auxiliar técnico).
Pero el rodaje por segunda y primera división española como jugador, como auxiliar, en Galatasaray, Barcelona, le dan grama suficiente para hacer algo con nuestro futbol, que material humano tiene … y material inhumano, le sobra …
De ahí la pregunta:
Aguantará esta Roca la retahíla de opinológos que saldrán después de los partidos con Costa de Marfil y España ? Después de la Copa UNCAF ?
Aguantará cada vez que los jugadores se declaren en huelga por falta de pago de viáticos y premios ?
O al “dirigente amigo” que le sopla al oído “Mirá Albert, poné a Fulano en el lateral derecho, ya casi lo tenemos vendido a un club de Hungría” ?
O a la vorágine de periodistas que le caiga encima después de empatar un partido con Nicaragua ?
El país necesita creer en algo, y lo único que nos va quedando, remendado …
… es el futbol
mire Don Albert, devuélvanos la esperanza ….

“Me deprimo, primo …” me balbuceaste al cel, y yo que soy tu primo, tu amigo, vine tan pronto como pude. Calma, Alma.

Ya lo habíamos expuesto antes en este blog, es lamentable, el Reino de Valetodo, este país que amamos, donde cada quien hace lo que le da la gana y nadie hace o dice nada, cambia de Rey pero la Corte siguen siendo los maleantes de siempre.

Si a cada mentira al mentiroso le creciera la nariz como a Pinocho, el mundo estaría lleno de narizones. Es que si el cuento de Collodi se hiciera realidad, imagínese cuánta naricería larga desbordaría nuestro sub mundo, nauseabundo, hediondo planeta de tramposos, mentirosos, farsantes políticos.