
Absolutamente.
Tanto así que hasta nuestros políticos, habitualmente tan poco astutos, se dan cuenta de este fenómeno, y aprovechan el embeleso futbolero para:


Henchidos de orgullo centroamericano y del morbo retorcido que tenemos, quedaron fuera los mejicanos y eso es fiesta nacional, Robben o no Robben, en todo el vecindario se oyó un grito de estrépito cuando pitaron el penal para Holanda y se fueron los mexicanos, gritos de estrépito que jamás habíamos oído por la visita “casa a casa” de un político tal o cual o un triunfo de cualquiera… no nos demos paja.
La chimbomba rodando en Brasil es nuestra catarsis contra esta escoria repelente de suciedad y falta de escrúpulos y valores que pregona nuestra clase política ….
Y si el Mundial tapa todo ?
Absolutamente, y si así es …que siga rodando la pelota en Brasil todo el año, y el siguiente, y el siguiente ….
Porque a El Salvador compatriotas, o lo sacamos del hoyo entre todos o nos hundimos con él …..

Sí: yo sé que por esta época hay un exceso de planes: firmar un acuerdo nacional (unilateral, por supuesto), mirar partidos de la selección, verlos perder otra vez, conseguir boletos del próximo artista que venga, ufa!
Vuelven las marchas Blancas!

La distancia marcó tanto pero no lo suficiente,
la ausencia impuso momentos pero no aniquiló
la fuerza vibrante de la pasión,