Aunque la mayoría de nosotros conocemos la historia del alunizaje de 1969 como parte de la misión Apolo 11, pocos conocen a Eugene Shoemaker, la única persona que fue enterrada en la luna. El astrofísico y geólogo estadounidense Eugene Shoemaker se convirtió en la primera persona en llevar sus restos a la Luna cuando el Lunar Prospector de la NASA llevó allí una parte de sus cenizas en enero de 1998.
Un cilindro de policarbonato que contenía una onza de sus cenizas se estrelló contra un cráter lunar y él sigue siendo la única persona enterrada allí … aunque debemos hacer notar, que la SpaceX de Elon Musk lanzó las cenizas de 152 personas a la órbita espacial en el año 2019.

El zapatero que querìa ser astronauta
Shoemaker, uno de los fundadores del astrogeología, estaba desesperado por ser astronauta. Era su máxima obsesión. Sin embargo, como en cada uno de los casos de desesperación radical por llegar a “x” o “y” meta, padecía una enfermedad que lo inhabilitaba.
Sin embargo, le diagnosticaron la enfermedad de Addison, que impide que las glándulas suprarrenales produzcan cantidades suficientes de hormonas y puede provocar deshidratación, fiebre y confusión.“Gene quería ir a la luna más que nada desde que era muy joven”, dijo a CNN la esposa de Shoemaker, Carolyn.

"Él quería, trabajó muy duro para lograr ese fin".
Después de verse obligado a abandonar su sueño, Shoemaker y Carolyn continuaron estudiando asteroides y cráteres como lo habían hecho en el pasado. La pareja estableció un programa de observación en el Observatorio Palomar en California.

Fue allí donde hicieron un descubrimiento histórico cuando observaron la colisión del cometa Shoemaker-Levy 9 con Júpiter. Fue la primera vez que los humanos presenciaron una colisión entre dos cuerpos en el sistema solar.
Apolo 11
Shoemaker participó en la misión Apolo 11 , ayudando a entrenar a Neil Armstrong y otros astronautas.Junto con su esposa Carolyn, descubrió unos 20 cometas y 800 asteroides.Shoemaker murió en un accidente automovilístico a la edad de 69 años en 1997 mientras mapeaba cráteres.

Shoemaker llega a la luna
Un ex alumno de Shoemaker que trabajaba con la NASA se comunicó más tarde con Carolyn y le preguntó si quería enviar las cenizas de Shoemaker a la luna.Junto con las cenizas, se envió un epígrafe con un pasaje de "Romeo y Julieta" de Shakespeare.
El Satèlite Prospector se estrelló contra la superficie de la luna, creando uno de los amados cráteres de Shoemaker e incrustando sus cenizas en él. “Gene pasó la mayor parte de su vida pensando en cráteres, en la luna”, dijo Carolyn . "Fue irónico que terminara su vida también con la luna ...
... pero le hubiera gustado mucho saber que eso sucedió".
Nosotros, salvadoreños, solíamos ser, según decía Roque Dalton, los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo, los que repararon la Flota del Pacífico, los que sembraron maíz en plena selva extranjera, los que construimos el canal de Panamá …
Por motivos de mi conocida arrogancia, prepotencia, alta estima de mí mismo y presto a acercarme a los cincuenta años, poseedor de todo el dinero y los recursos que se necesitaban, decidí perpetuarme, darme continuidad inmortal y crear (o sea no crearlo yo, sino que darle a un grupo tecnológico importante y avanzado) la tarea de crear otro yo.
En una de las escenas del cine que pasa a la posteridad, hace 41 años, un muy joven Robert de Niro encarna a un taxista, que poco a poco va perdiendo su control emocional … él se pregunta, repite frente al espejo y en soledad: