
Como te lo explico?
Es simplemente algo que siento
y lamento
desde la más miserable
y visceral de mis entrañas,
la que sirve para decir …
Ok, te vas,
te pierdo
te amé como obseso
nunca te diste cuenta
nunca me tomaste en cuenta …
Y es difícil comenzar a tratar de explicártelo
justo ahora
que con las sábanas aun revueltas
de nuestra última noche de amor
que tu concebiste como despedida
y yo nunca supe hasta este momento
que te ibas
me dices
con tu maleta muy bien preparada
de antemano …
“Me voy ..
ya no te amo”.
Y el caso es más grave aún
no me amaste nunca
yo te llené de todo lo que querías
buscabas
anhelabas
necesitabas
y tu amaste solamente eso
y efímeramente al hombre
que te cuidaba y protegía
que por maléfica coincidencia
vengo siendo yo …
Así que déjame despacio si ?
Abandoname suavemente
Como para que yo me haga la idea
obtusa
confusa
difusa
de que vas a volver
por esa misma puerta.
No, no son lágrimas mujer,
es la alergia
la alergia a esta maldita manía
de querer a la persona errónea
vanal
superficial
trivial
y no saber sacar los pies
de la trampa para zorros …
a tiempo.
Dale, abandoname despacio
y antes de irte
lo más importante
me susurraste y escribiste
mil veces “te amo”
sin tener la más mínima idea
de lo que amor significa.
Va a llegar a tu vida
muy pronto
hace tiempos … mañana, no sé
alguien que como yo
realmente te brinde amor de verdad
y no vas a saber corresponder
Porque del amor
desgraciada
poco afortunada
malograda
mujer de mis sueños
del amor
y sus confines
no conoces el más mínimo significado …
… Google it.
El alegre y regordete abuelo que se cuela en nuestras casas cada 25 de diciembre es querido en todo el mundo y conocido por muchos nombres. ¿Pero deberías llamarlo Papá Noel, San Nicolás o Santa Claus? Tal vez “Viejito Pascuero” …
De estas soledades, inconmovibles, nefastas, tristes, desesperanzadas y agotadas, hechas trizas y aun con capacidad de esbozar una risa … en los momentos que sabemos perfectamente que nunca va a estar acompañado el desierto de nuestras vidas …

Yo nací y crecí en la humareda difusa del incienso del nacionalismo católico, lleno de muchas tradiciones, costumbres … iba a decir normas de “buen vivir” pero hoy eso cualquiera lo ocupa, en fin … coleccionando gradas para construir mi escalera al cielo.