No sería tan sencillo replicar el “éxito” o epopeya de Uruguay 1930, para el segundo Mundial de Fútbol. Muchos líderes planteando el “fascismo” (regreso a las fasces o águilas de las legiones romanas que tenían un significado muy similar al absolutismo).
No se lograba decidir la sede entre Italia y Suecia ... Italia peleaba eliminatorias (primera edición donde aparecieron las tales eliminatorias a ida y vuelta) y le ganó a Grecia 4 a 0, Grecia no se presentó a la revancha ....
Mussolini aprieta ...
Benito Mussolini vio en el fútbol un gran escaparate para promocionar su régimen totalitario. El país europeo fue sede con presión sobre FIFA, Suecia, declinó. Argentina que creía en aquello de América/ Europa / América para alternar sedes, casi no asiste, a Francia lo fue dado el 1938 y Argentina quedaba de sede para 1942 (que nunca se jugó).
Hitler, amparado en el poder de Mussolini, quería jugar el siguiente Mundial en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, se lo negaron.
La competición preliminar, el enfrentamiento de octavos de final, se disputó el 27 de mayo en ocho ciudades distintas de Italia: Bologna, Turín, Florencia, Genoa, Napoles, Milan, Roma y Trieste. En esta edición se prefirió la eliminación directa en vez de los grupos. Suecia eliminó a Argentina, Alemania a Bélgica, Suiza a Holanda, Checoslovaquia a Rumania, Hungría a Egipto, Austria a Francia y España a Brasil.
Las ocho selecciones que avanzaron a cuartos de final fueron europeas. El local Italia lo hizo goleando 7-1 a Estados Unidos con dos goles de Raimundo Orsi y otros dos de Angelo Schiavio. Aquel encuentro se disputó en el estadio Nazionale de la capital Roma.
En la siguiente fase, cuartos de final, Checoslovaquia venció 3-2 a Suiza, Alemania 2-1 a Suecia, Austria por el mismo score a Hungría e Italia empató 1-1 con España en Florencia. Un día después se jugó un encuentro desempate que ganó el equipo de Vittorio Pozzo con gol del delantero Giuseppe Meazza.
En semifinales se cruzaron Italia – Austria y Checoslovaquia – Alemania. En San Siro la selección local venció 1-0 con gol de Enrique Guaita, mientras que los checos vencieron en Roma 3-1 con un triplete de Oldrich Nejedly.
La manipulación
El gobierno italiano preparó con antelación la victoria italiana conformando un equipo lleno de extranjeros. Guaris llegó desde Brasil y Atilio Demaria, Enrique Guaiti, Raimundo Orsi y Luis Monti, de Argentina. Este último fue capitán, hizo el primer gol argentino en la Copa del Mundo de 1930 y fue subcampeón con dicha selección. Luego de esto, fue duramente criticado por periodistas ya que para ellos habría “arrugado” en el partido final contra Uruguay. En 1931, llegó a la Juventus y al poco tiempo entró en el programa de nacionalización forzada impulsado por Benito Mussolini para potenciar a la Azzurra.
Un referente de una época brillante del fútbol sudamericano, será siempre recordado por el hito de haber jugado dos finales mundialistas bajo himnos y banderas diferentes. Un reconocimiento que enorgullecería a cualquiera, salvo a él. Selección italiana 1934 El partido España - Italia se conoce como la Batalla de Florencia. El escándalo fue tan evidente que cuando el árbitro suizo René Mercet regresó a su país, fue expulsado del arbitraje de por vida.
Los anfitriones se midieron a Austria en semifinales, pasaron por un único gol pero cargado de polémica.
La Azzurra estaba en la final donde se mediría ante Checoslovaquia, se presentaba como otra batalla. En el descanso del primer tiempo, Mussolini entró al vestuario para arengar a sus compatriotas o más bien para amenazarlos. Al técnico le dejo un claro mensaje:
“Señor Pozzo, usted es el único responsable de éxito, pero que Dios lo ayude si llega fracasar”.
El encuentro terminó 2-1 para los italianos que en lugar de ser una celebración fue lograr, al fin, salir de un verdadero problema ....
salieron vivos