Miren esa cara, esa ferocidad, esa cara de asesino .. si es él, Pep el perro que asesinó al gato de la esposa del Gobernador Gifford Pinchot, el único caso conocido de un perro que fue enviado a prisión !
Aunque parezca absurdo, es cierto, sea locura o no, Pep fue enviado a prisión por orden expresa del Gobernador y esta foto marca su ingreso, el 12 de agosto de 1924, ahí fue fichado con el código C-2559.
Su acusación: matar al gato de la Sra. Pinchot, la esposa del Gobernador.
Sin embargo, la historia que cuenta el hijo del Gobernador es diferente, Pep, fue un regalo hecho al Gobernador ese mismo año por un sobrino. Toda la familia acuerpó a Pep, en buena onda y el perro demostró ser cariñoso y jueguetón … tal vez demasiado.
Pep, al entrar ya a casa del Gobernador, desarrolló una obsesión, morder y destrozar cojines, no hubo cojín que quedara sano, y eso hablaba muy mal de la casa de Gobierno de Pennsylvania, así que el Gobernador, que no podía echar a la calle al perro, ocupó sus poderes para meterlo preso, sentencia: cadena perpetua.
La condena necesitaba un atenuante, por cual razón ? Ahí fue que surgió el causal, por asesinar al gato de la Sra. Pinchot.
Pep entró a la cárcel y fue muy querido tanto por custodios, prisioneros y autoridades del penal, murió una década después, ya de viejo y fue enterrado en el mismo Eastern State Penitenciary of Pennsylvania.
“Lo más impactante de la historia de Pep – reveló el hijo del Gobernador – es que mi madre jamás tuvo un gato”.
La leyenda de Drácula se inspiró en la vida y las torturas de Vlad III, un príncipe de Valaquia del siglo XV, pero la ficción fue superada por la realidad en términos de crueldad salvaje y sadismo asesino.
Hay una gran cantidad de cuentos que se han difundido en la cultura popular, que fueron producidos por los hermanos Grimm, Jacob Ludwig Grimm y Wilhelm Carl Grimm fueron académicos alemanes del estado de Hesse o Hessen a fines del siglo XVIII y principios y mediados del XIX, famosos por recopilar cuentos e historias del folclore antiguo de toda Alemania y áreas adyacentes.
A lo largo de los siglos, desde antes de la predominancia de los Iberos (nombre que se les da a los nativos a las orillas del Río Ebro), la zona de Emporio, colonia fenicio/griega enclavada en el Mediterráneo al norte de lo que se llamó Barcino, Badalona y hoy Barcelona, fue desde siempre, una zona muy independiente de lo que pasaba en España (Hispania Ulterior) al sur oeste y Francia al norte.