La connotada y siempre mal nombrada asociación, que los salvadoreños llevamos en lo más profundo de nuestros intestinos, me refiero a la Sociedad Aglutinante de Políticos y otras Ocupaciones Sospechosas, más conocida por sus siglas, SAPOS …

Según algunas fuentes, Felipe le confiscó a Juana su fortuna y la dejó tan pobre que ni siquiera podía permitirse el lujo de alimentarse. Por esta época, el padre de Juana también acusó a Felipe de ir tan lejos como para encarcelar a Juana. Fernando actuó destrozado por lo mal que Felipe estaba tratando a su hija, pero ojo … tengan en cuenta su falsa indignación …
Existen diferentes actitudes al respecto, pero seamos sinceros, pocas cosas son tan incómodas y poco éticas, como estar a punto de reventar (intestinalmente hablando) y tener que pedir al dueño/dueña de la casa, tienda, restaurante, oficina que visitamos y tirar la frasecita … “Disculpe, me podría prestar su servicio por favor?”