
Pitágoras Thompson, quien la noche anterior se había ido a dormir, millonario y prolífico, rebosante de salud y joven, altanero y soberbio, amaneció casi en la indigencia, la mañana siguiente.
Jugador que estaba enfermo, pero ya se mejoró
Salif Sané (Senegal)
Ya son las 5:50
no te apartes de mí