
Un amanecer contigo
sería una mezcla de piña colada,
vino y agua salada…
Porque eres sutil y salvaje,
sensible y rudimentario, fuerte y cruel…
Pobre de mí que al verte suspiro,
con una sonrisa de tus labios muero…
Déjame mirarte como ayer,
amarte, como te amo desde la primera vez
que vi tus ojos y el color de tu piel…
Dime que soy tu primera vez,
porque en algo lo he de ser…
Tu primer amor de ayer,
Tu primer infidelidad no cumplida,
La primera que esperé por tanto tiempo
que me pudieras ver.
La primera que te dice que te ama y que no puede ser….
en algo dime ¿soy tu primera vez?
Tú, besos fríos, delicioso manjar…
Te quiero mío, aunque tenga que pecar…
Era un grupo pequeño, los mismos de siempre, eternos afectados por el parangón obsesivo compulsivo de tener poder, acaparar poder … dinero, riquezas, mujeres …
“En tiempos de crisis”, dijo Winston Churchill, “los mitos tienen una importancia histórica”. El ex primer ministro británico tenía razón al decir que los mitos pueden inspirar a los soldados a tener coraje en el campo de batalla, a pesar de las abrumadoras probabilidades de muerte.
Sin embargo, algunos mitos se han contado durante tanto tiempo que casi todo el mundo piensa que son ciertos.
Temblando una vez más contigo
cobijándome con tu piel,