
Un amanecer contigo
sería una mezcla de piña colada,
vino y agua salada…
Porque eres sutil y salvaje,
sensible y rudimentario, fuerte y cruel…
Pobre de mí que al verte suspiro,
con una sonrisa de tus labios muero…
Déjame mirarte como ayer,
amarte, como te amo desde la primera vez
que vi tus ojos y el color de tu piel…
Dime que soy tu primera vez,
porque en algo lo he de ser…
Tu primer amor de ayer,
Tu primer infidelidad no cumplida,
La primera que esperé por tanto tiempo
que me pudieras ver.
La primera que te dice que te ama y que no puede ser….
en algo dime ¿soy tu primera vez?
Tú, besos fríos, delicioso manjar…
Te quiero mío, aunque tenga que pecar…

Esto puede sonar demasiado cruel o duro, pero todos sabemos que no todos nacen con buena apariencia, buena pinta. Y ese es el caso de muchos personajes históricos, lo que se ha comprobado gracias a fotografías y pinturas.

El verdadero James Bond, era ornitólogo (o sea se dedicaba al estudio de pájaros … los que tienen plumas, no sea mal pensado). Nacido en 1900 y fallecido en 1989, tenía absolutamente nada del espía inglés al Servicio Secreto de Su Majestad que nos vendió Ian Fleming …sino, vean la foto.
Oscarito, era chiquito muy chiquito, vivía con su padre ( al menos así le llamaba él) que era muy pero muy viejito, y estaba muy enfermo … (al menos eso decían en el pueblo, la verdad nadie la sabía).