
Un amanecer contigo
sería una mezcla de piña colada,
vino y agua salada…
Porque eres sutil y salvaje,
sensible y rudimentario, fuerte y cruel…
Pobre de mí que al verte suspiro,
con una sonrisa de tus labios muero…
Déjame mirarte como ayer,
amarte, como te amo desde la primera vez
que vi tus ojos y el color de tu piel…
Dime que soy tu primera vez,
porque en algo lo he de ser…
Tu primer amor de ayer,
Tu primer infidelidad no cumplida,
La primera que esperé por tanto tiempo
que me pudieras ver.
La primera que te dice que te ama y que no puede ser….
en algo dime ¿soy tu primera vez?
Tú, besos fríos, delicioso manjar…
Te quiero mío, aunque tenga que pecar…

Tirano (ablativo del latín tyrannus, «gobernante ilegítimo o un solo hombre», y a partir del griego τύραννος [týrannos], «rey soberano, gobernante de una polis») en el sentido que se dio al término en la Grecia Antigua, era el régimen de poder absoluto, de ordinario unipersonal, instaurado por un tirano.
(Este post fue escrito hace casi 15 años, cuando la vida y el nacimiento de mi hijo varón, me galardonaron con la medalla de padre … nunca lo publiqué, hoy, este día, cobra aun más, mucho más sentido).
