Por una vez dame de beber,
la última gota de vida y placer
antes de morir entra a mi piel.
Vibra con tu sonrisa…
Imprégname de una vez
los besos más deseados,
las caricias más plenas,
deseos deliciosos,
tu lujuria y tú ser.
Muérdeme los labios, bésame…
Aprieta mi cintura, mis senos también,
desliza tus manos temblorosas por toda mi piel,
roza con tu lengua espacios ardientes,
los que solo tú puedes ver.
Deja tu sexo extenderse,
en la oscuridad plena de mi vientre,
manteniendo esa llama creciente,
brotando como fuerza ardiente,
a pulso de besos y caricias impacientes.
No olvides mis miedos,
virginal morada de tus deseos,
cuenca pacífica de tus besos,
obstáculo perfecto para llegar a venus,
monte eterno de tu infinita pasión,
premio Nobel de tu ilusión.

Hoy recibí carta de Aníbal, se acuerdan del seco aquel, portero del equipo de fútbol? Compañero de horas muertas, de escuela y estudios que tuvo que marcharse lejos por aquello de "la situación".
Un compendioso y muy profesional estudio de la Universidad de Bullshit, de la cual me precio de poseer un post grado, de tan prestigioso centro educativo tengo diploma, medallas, seminarios, talleres (bueno eso los hice en la 29, allá por San Miguelito).
Nos han convertido en cosas, sosas, babosas, otrora hermosas; la contrapropuesta del sapo, un trapo, gusarapo, solapo, esparadrapo …