A las diez de la mañana,
cuando todo se calienta;
tu brotas en lo profundo …
…. en mis pensamientos, en mi razón
y pienso, dónde estará…
el pozo donde tu dulzura se aloca,
y si tan solo me acerco y me tocas
¿hasta dónde podríamos llegar?
Con tu mirada y mi amor,
con tu deseo y mi pasión,
tu sutileza rudimentaria
que de mi piel se alimente,
y tu rudeza me tome,
y en tu mirada perderme...
Ven mi tierno extraño,
acompáñame a mirar lo verde del campo,
llévame a beber el rocío
que moja la tierra, las flores al amanecer,
el azul de tu aroma de cedros
el deseo con que me miras
cuando me quieres amar,
y tocar mi plenitud de mujer,
llenarte con mi aliento de miel;
apriétame el alma en un abrazo,
que te deje mudo, que brote por mí el amor,
tómame y deja que la vida pase ...
Besa, mi dulce amor, cada poro de mí,
aliméntame de ti, déjame quedarme contigo,
morir en un suspiro tuyo
con el que se debilite mi corazón,
mi espíritu se llene de tu energía,
nos fundamos tan solo en uno
cómo solo tú y yo podríamos hacerlo,
sintiendo que el tiempo no pasa
que el amor nos abraza
y ya no somos más dos,
dame un beso eterno y permíteme amor
una vez más y para siempre,
en tu mirada perderme.

El periodista se dirigió al oeste del país, haría un reportaje en un pueblo muy alejado de la capital, oyó que en ese pueblo nadie hurtaba o robaba algo, le pareció que era una buena historia y a la vez haría el reportaje, decidió desplazarse hacia allá para corroborar e investigar sobre ese hecho, recorrió en su auto varios kilómetros hacia el oeste, al cabo de 6 horas notó un letrero que anunciaba la llegada al pueblo, el letrero estaba en color verde las letras en color blanco justo debajo de éste otra inscripción que decía: “No Robarás”.
Me miró con esos típicos ojos acuosos, rellenos de tiempo, anécdotas y sabiduría, interrumpió el relato, y me preguntó …
- Que parte de lo que te estoy explicando no has entendido?

- Profesión? - preguntó la consejera escolar.
- Puta - contesto Sofía.