A las diez de la mañana,
cuando todo se calienta;
tu brotas en lo profundo …
…. en mis pensamientos, en mi razón
y pienso, dónde estará…
el pozo donde tu dulzura se aloca,
y si tan solo me acerco y me tocas
¿hasta dónde podríamos llegar?
Con tu mirada y mi amor,
con tu deseo y mi pasión,
tu sutileza rudimentaria
que de mi piel se alimente,
y tu rudeza me tome,
y en tu mirada perderme...
Ven mi tierno extraño,
acompáñame a mirar lo verde del campo,
llévame a beber el rocío
que moja la tierra, las flores al amanecer,
el azul de tu aroma de cedros
el deseo con que me miras
cuando me quieres amar,
y tocar mi plenitud de mujer,
llenarte con mi aliento de miel;
apriétame el alma en un abrazo,
que te deje mudo, que brote por mí el amor,
tómame y deja que la vida pase ...
Besa, mi dulce amor, cada poro de mí,
aliméntame de ti, déjame quedarme contigo,
morir en un suspiro tuyo
con el que se debilite mi corazón,
mi espíritu se llene de tu energía,
nos fundamos tan solo en uno
cómo solo tú y yo podríamos hacerlo,
sintiendo que el tiempo no pasa
que el amor nos abraza
y ya no somos más dos,
dame un beso eterno y permíteme amor
una vez más y para siempre,
en tu mirada perderme.

"Todos nacimos medio muertos en 1932
sobrevivimos pero medio vivos
cada uno con una cuenta de treinta mil muertos enteros
que se puso a engondar sus intereses
sus réditos
y que hoy alcanza para untar de muerte a los que siguen
naciendo
medio muertos
medio vivos"
(Roque Dalton)
Los sueños del desamparado, del desposeído, del que almuerza con nada y sin embargo siempre tiene un plato para compartir, del que te presta su único par de zapatos para que te presentes a una entrevista de trabajo … mientras se queda en casa con su pobreza descalza … desde aquí se ve.

Cuando buscando, el sosiego, el sueño, la paz … en un exceso de ingesta de barbitúricos la noche del 4 de agosto de 1962, Mariln Monroe (Norma Jean Mortensen) encontró la muerte no se imaginaba aun lo poco de paz que tendría después de su fallecimiento.