
Observaba esos cuadernos,
Observaba esas palabras ...
Observé el diario aquel...
Donde escribí cada detalle,
Corrí y desbaraté cada página,
no necesito de un diario
para recordar nuestra historia,
esa ha quedado marcada
en cada espacio de mi piel...
En las gotas de rocío
que brotan del alma
y cristalizadas tocan mis mejillas,
Cuando con el tiempo
mi corazón se acelera
y deja escapar vientos de nostalgia,
lo que algunos llaman suspiros,
esos, llenos de intriga y ansiedades.
Rompes mi silencio con tu mirada,
brota de mis labios la sonrisa justa,
la que dice en secreto, “bésame,
devórame y róbame el aliento”
hasta el final de este encuentro tribal,
más que pecado se ha convertido en ritual,
tu cuerpo es la ofrenda y mi alma el sacrificio
aunque pase el tiempo y mueran los años,
mi corazón morirá contigo,
mi cuerpo vuelto un ermitaño.

En el afán de que estas palabrejas “amaño”"apuestas de Singapur""doblecinco" que hoy todos pronunciamos al menos quince veces diarias, sin tener la más remota idea de que chingad … significa, nos proponemos, por cultura general, acuñar una serie de términos y su aplicación futbolera a nuestro país, para que comprendamos su significado y podamos desarrollar un diálogo más docto al respecto.
Partamos desde el origen, para ser consecuente con la historia de este "entrevero". La madre de Napoleón III, Hortense, era la única hija de la primera esposa de Napoleón, Josefina, de su primer matrimonio. Aquí es donde se tuerce su árbol genealógico …
Existe un cuento lindo , de momentos pegados , a un deseo , a una dulce realidad que se acomodó en los rincones de mi piel , que el tiempo marco como tatuajes en recuerdos de arrebatados instantes donde fue un solo beso la llamarada de pasión , que nos hizo sentir más de lo esperado .