
Me parto en partes, punto y aparte. De un todo sólidamente integrado me convierto en piezas inútiles por si mismas y más inútiles aun a la hora de tratar de rearmarme …
Puedo que el modelo tenga ya sus años, y sea difícil encontrar o reemplazar sus partes, repuestos no hay, para corazones de varones, que todavía funcionan a pistones …
Y quieren, aman, y saben querer y amar … como antes.
- Lo siento caballero, pero todo eso hoy lo reemplaza un “chip”.
Y no hay tal aglutinante, para cada pieza de este rompecabezas que soy …
Soy todo menos capaz de borrarte, gustarte, llamarte, abrazarte, explicarte, una inútil pieza de descarte …
Todo eso y nada ….
solo me destrozo en trozos
me despedazo en pedazos
me trazo en retazos
y aparte
me parto en partes …

Ocupo un espacio terciario, y no uno vital como antes, nada tiene sentido cuando todo el sentido sigue los pasos de tu camino, camino que enfoca y rumbea perpendicularmente opuesto al lugar donde estoy, es fácil, sin ti, muero mañana … o probablemente hoy.
Por qué se llama ausencia el tiempo de no verte? Soledad le llaman pero es llanto y nada más.. Cada día se prolonga la distancia del camino de tu regreso hasta hacerse eterno …. Cómo eterna se hace mi nostalgia y distante mi destino de tenerte …
en mis brazos
y morirme contigo
Añoranza, nostalgia, ausencia, melancolía, morriña, saudade, soledad, tristeza ….
Todo eso y nada ….aparte
de que me parto en partes …

Una noche de lluvia, el reloj marcaba la transición del 3 al 4 de mayo de 1949, en esa noche fatídica Italia perdió a su máximo campeón de futbol hasta esa fecha, el Torino FC, y la base de su selección nacional, todo eso en un solo avión, en una sola tragedia, la tragedia de Superga.

Recuerdo ese día era el que más esperaba con ansias una alegría me embargaba todo el cuerpo, era un adiós a las tareas, exámenes y demás compromisos que como estudiante era la única responsabilidad que tenía, en fin tres largos meses para descansar, haraganear, jugar.
