
Me parto en partes, punto y aparte. De un todo sólidamente integrado me convierto en piezas inútiles por si mismas y más inútiles aun a la hora de tratar de rearmarme …
Puedo que el modelo tenga ya sus años, y sea difícil encontrar o reemplazar sus partes, repuestos no hay, para corazones de varones, que todavía funcionan a pistones …
Y quieren, aman, y saben querer y amar … como antes.
- Lo siento caballero, pero todo eso hoy lo reemplaza un “chip”.
Y no hay tal aglutinante, para cada pieza de este rompecabezas que soy …
Soy todo menos capaz de borrarte, gustarte, llamarte, abrazarte, explicarte, una inútil pieza de descarte …
Todo eso y nada ….
solo me destrozo en trozos
me despedazo en pedazos
me trazo en retazos
y aparte
me parto en partes …

Ocupo un espacio terciario, y no uno vital como antes, nada tiene sentido cuando todo el sentido sigue los pasos de tu camino, camino que enfoca y rumbea perpendicularmente opuesto al lugar donde estoy, es fácil, sin ti, muero mañana … o probablemente hoy.
Por qué se llama ausencia el tiempo de no verte? Soledad le llaman pero es llanto y nada más.. Cada día se prolonga la distancia del camino de tu regreso hasta hacerse eterno …. Cómo eterna se hace mi nostalgia y distante mi destino de tenerte …
en mis brazos
y morirme contigo
Añoranza, nostalgia, ausencia, melancolía, morriña, saudade, soledad, tristeza ….
Todo eso y nada ….aparte
de que me parto en partes …
Aquello de que el cielo es el límite .... no corre para las mujeres. Suelen escucharse, opiniones de misóginos de pasillo, especialistas en nada fracasados en todo, restando importancia a la presencia femenina en el espacio … nunca han estado tan equivocados.
Hasta este momento, todo hermoso, irreal, casi intangible, me había desacostumbrado a que me quisieran, a que alguien me diera una muestra de afecto, y está bien … me encanta, es literalmente un sueño que varias veces, solo en esta cama ya había soñado ...
I
Inicios del “football” salvadoreño
El balón de futbol, de gajos y de cuero duro, vejiga de vaca o cerdo, a nuestro país, llegó al igual que al resto de Latinoamérica … rodando por las vías del ferrocarril.