A Usted
la tengo amarrada a mis anhelos
a mis ganas de sentir
a mi imperante, insustituible, indispensable, caótica y urgente
necesidad de una mínima muestra de afecto ...
A mis sueños
a mis delirios húmedos llenos de placer
a usted
la tengo presente en cada instante
cuando la pasión se conjuga con el encuentro pendiente
a usted
la llevo en cada nota de emoción que mi piel impone
justamente después de simplemente pensarte
porque no es necesaria la invasión continua

Si, a usted
la llevo presente en la ruta de lo inconquistable
totalmente deseable y terriblemente necesario
solo es una forma de decirle a usted
la pienso, repienso y siento en tardes
donde se acumulan estos males impredecibles
inesperados y totalmente arrebatadores
que la hacen a usted
dueña de mis sueños
habitante único de mi propio mundo de letras
e ilusiones mezcladas,
personaje inamovible de los deseos de mi piel
a usted
le dejo esta nota
circunstancial y de pasada ….
…. por el simple hecho
de ser Usted.
Quemaste con tu calor cada poro de mi piel,
en la que tatuaste con besos interminables
tu nombre en mis deseos...
Tenemos la idea, de que los sostenes y los corpiños fueron inventados por hombres para confinar a las mujeres, para evitar que se muevan libremente.
Nada más equivocado, aparecen a lo largo del tiempo porque tienen que ver con la practicidad y con liberar a las mujeres, para que hagan las cosas que quieren hacer.

En aquellos dorados sesentas, cuando la TV todavía era un elemento selectivo, lejos del alcance de nuestros confines proletarios, barrios obreros de mucha gente y pocas esperanzas, donde los sueños siempre quedaban postergados para fin de mes y de ahí para nunca ...