
Ahora después de vencer el tiempo, ahora que los deseos renacen en mi piel te beso y te siento...
Te beso y me pierdo en tu beso, ese irrepetible, inconfundible que no precisa de antesalas para borrar los silencios.
Te beso en la presencia de deseos atrapados, que me guían y pierden en ti.
Te beso con las ansias que tu deseo ha esperado, y que yo espere en horizontes de fantasía.
Eres el beso real, la humedad propia de mi piel, mi vez perfecta del beso intenso que arrebata las coherencias.
Eres el brillo fuerte de mis días , el sol que va quemando desde siempre cada espacio de mi piel, que reclamo tus besos y caricias, así perfectas así únicas así intensas como este beso ..
Este que beso que lleva el mapa detallado de tu piel.
Te beso y me convenzo que ahí está el punto perfecto del deseo en tu piel y mi piel... en nuestras atrapadas esperas en el tiempo.
Humedece mis labios una vez más.
Trasciende en mí
Navega en mi mar de placer
Solo vivamos en la intensidad del puede ser una vez de un beso, nuestro beso.

No te necesito, no, no te necesito ni siquiera la mitad de lo que tú te imaginas que te necesito.

Aporto el título de este post en defensa de la democracia ante la amenaza de quienes quieren cuidarla. Lo digo en serio. Y además agrego que ya mismo hay que salir a socorrer de su cautiverio a gran parte de los legisladores sometidos a una parálisis y huevonería cerebral que cada día les carcome el ya escaso soporte de dignidad que les queda.