
Estar aquí entre tus brazos, es el aliciente ideal, viviendo esos silencios pendientes, hace que me conecte una y otra vez a ti, que no exista nada más placentero que sentir tus labios regalando besos, por mi piel, que hacen que tiemble de deseos por ti, mas que ayer mejor que antes.
No sé, si entiendes la magia que provocas dentro de mí, no sé si tienes percepción de como desarmar mi coraza de seguridad, con solo sentirte cerca, respirando sobre mi piel. No se si tienes consciencia al momento de entregarte así, tan entero tan pleno mi amante perfecto.

A tu lado es tan fácil, hacer la entrega sin reservas, la entrega total, dejar que todo fluya para ti, ante la humedad que provocas, con tu encanto de siempre que vuelve adictiva la pasión entre tu y un encuentro más; dentro de la línea de vivirlo otra vez, como antes, como hoy, como siempre.
Estar aquí enredada en tus besos intensos, renueva mis sentidos, mi placer, activas todo el sistema en pausa con cada caricia que parece dibujaste en un trazo, o en un acorde de tus cuerdas.

Estar aquí entre tus brazos después de entregarnos, provoca que seas siempre la pasión pendiente, la sonrisa que aparece como una caricia en los silencios, fieles compañeros de nuestros mundos, estar aquí entre tus brazos te hace insuperablemente ideal para mi mundo.
Por eso contigo, simplemente merece la vida y el riesgo ...
... vivirlo otra vez.

Lo que sucede es que las películas y series de vaqueros (que ya ni salen, por cierto, los cowboys fueron muertos por los “reality shows”), nos metieron mil y un preconceptos en la cabeza sobre el indómito Oeste …
… sobre el Far Far West …

Has sido el deseo por convicción
el refugio pleno de mi piel

He escuchado decir que cuando estás a punto de morir te pasa toda tu vida por delante. Pues aun no me ha dado por morirme por iniciativa propia, pero descubrí que no es el único momento cuando esto pasa... el otro día mi novia me llamó: