
Estar aquí entre tus brazos, es el aliciente ideal, viviendo esos silencios pendientes, hace que me conecte una y otra vez a ti, que no exista nada más placentero que sentir tus labios regalando besos, por mi piel, que hacen que tiemble de deseos por ti, mas que ayer mejor que antes.
No sé, si entiendes la magia que provocas dentro de mí, no sé si tienes percepción de como desarmar mi coraza de seguridad, con solo sentirte cerca, respirando sobre mi piel. No se si tienes consciencia al momento de entregarte así, tan entero tan pleno mi amante perfecto.

A tu lado es tan fácil, hacer la entrega sin reservas, la entrega total, dejar que todo fluya para ti, ante la humedad que provocas, con tu encanto de siempre que vuelve adictiva la pasión entre tu y un encuentro más; dentro de la línea de vivirlo otra vez, como antes, como hoy, como siempre.
Estar aquí enredada en tus besos intensos, renueva mis sentidos, mi placer, activas todo el sistema en pausa con cada caricia que parece dibujaste en un trazo, o en un acorde de tus cuerdas.

Estar aquí entre tus brazos después de entregarnos, provoca que seas siempre la pasión pendiente, la sonrisa que aparece como una caricia en los silencios, fieles compañeros de nuestros mundos, estar aquí entre tus brazos te hace insuperablemente ideal para mi mundo.
Por eso contigo, simplemente merece la vida y el riesgo ...
... vivirlo otra vez.

Roque Sáenz Peña, fue Presidente de Argentina, entre 1910 y 1914, hijo de Presidente (Luis Saénz Peña entre 1892 y 1895), y era el Presidente Argentino cuando inició la Primera Guerra Mundial …

Otra vez nos faltaba un jugador para completar el equipo de futbol sala de los jueves en Gambetta. Esta vez era Tridente Bazán el que no podía ir. Aunque en el grupo de whatsapp el resto de equipo insinuó que era por asuntos de faldas, Tridente (solo le quedaban tres dientes) explicó que a su primito de 12 años le estaban por practicar un exorcismo.

Había una vez un hombre que estaba en el monte, descansando debajo de una vieja ceiba, y de pronto se le apareció el Diablo.