logo

 

Si me dices que escriba lo que quiero…

Quiero seducirte con el beso del deseo,

Quiero que me estremezcas con tus ganas,

 

Quiero vencer tu piel con mis manos,

Quiero que te arrebates en el deseo, te pierdas

Y me pierdas, sin razonamiento, deja que los deseos

Se impongan, nos dominen, nos atrapen

 

Quiero hacerte volar en el sin fin de los placeres

Acariciarte lentamente, hasta perderte en mí

Quiero hacerte volar, estando atada en tu piel,

Quiero que me hagas el amor, sin temor

Quiero que me muerdas y me invadas

 

Quiero acariciarte, envolverte en besos intensos,

Llevarte a cielos precisos, donde un mundo nos une…

Nos embriaga de humedad, nos penetra en el ritual

De la entrega sin medida…

 

Entra a mi profundidad, descubre la pasión

Que habita y reclama desde siempre tu nombre…

Tu presencia…tu esencia, déjame en mi piel

Este placer de amarte, de vivirte, sobrevivirte

Pero sobre todo satisfacerte, hasta donde yo sé…

que puedo llevarte

Otros Posts

Tu primer amor de ayer (Colaboración de Lady Blue)

472542528 612x612

Un amanecer contigo

sería una mezcla de piña colada,

vino y agua salada…

 

Secretos del Vaticano

0 4emkt5LEnD8hLTog

 

 

Para encarar la lectura de este post, es importante hacer notar, que está tratado desde el estricto punto de vista del Vaticano o los Estados Pontificios como un Estado, con un sistema de Gobierno, que encabeza por cierto, el Sumo Pontífice, el Papa, lo que lo convierte su función en algo sumamente dual.

Creo (Gentil colaboración de Karla para este blog)

Creo que las noches frías traen consigo caricias de melancolía, que el masoquismo es una prueba de amor sincero, que no hay propuestas decentes en una mirada indecorosa, que el olvido es una excusa que no existe. Creo en el dialecto de las miradas, en los poetas sin musas, en los “para siempre” aunque siempre terminen. Creo que las manos tienen su lenguaje en las caricias, que la luz roja del semáforo está diseñada exclusivamente para besar a la persona que amamos, que no hay abrazo de despedida que no se lleven un poquito de uno.

 

© Daniel Rucks 2026