
Has sido el deseo por convicción
el refugio pleno de mi piel
el momento esperado por inspiración,
mi pasión por decisión.
Puedo hacer muchos vuelos distantes
que hagan parecer imposible el regreso,
sin embargo, el tatuaje de tus besos
hacen obligatoria mi pasión por decisión
Tal vez mis alas parezcan rotas,
mis ilusiones perdidas en un cielo oscuro
pero la entrega de tu esencia de hombre
me seduce una vez, más en mi pasión por decisión
Y trasciende cuando la decisión nos condena,
cuando tu cuerpo y el mío se entregan, por reclamo
cuando la fiesta del placer, nos pierde en la fantasía,
y en esta pasión por decisión , volvemos a vibrar
Mi pasión por decisión,
lleva tu nombre, por convicción
renueva el deseo por emoción y
condena la entrega por inspiración.

(“El día que la mierda tenga valor, los pobres nacerán sin culo” Gabriel García Márquez).
Augusto nació bajo el nombre de Cayo Octavius Thurinus el 23 de septiembre de 63 a.C Octavio fue adoptado por su tío abuelo Julio César en el 44 a. C. y luego tomó el nombre de Cayo Julio César.
Recordaremos, o por las dudas recordamos, que un primer episodio de esto de las mujeres criminales (no las que nos matan con sus desprecios) fue publicado en este blog (http://www.danielrucks.com/index.php/historia/1520-mujeres-que-matan) generando varios comentarios y quedando incompleta la Historia en algunos casos, a los que damos seguimiento en esta segunda parte.