
Has sido el deseo por convicción
el refugio pleno de mi piel
el momento esperado por inspiración,
mi pasión por decisión.
Puedo hacer muchos vuelos distantes
que hagan parecer imposible el regreso,
sin embargo, el tatuaje de tus besos
hacen obligatoria mi pasión por decisión
Tal vez mis alas parezcan rotas,
mis ilusiones perdidas en un cielo oscuro
pero la entrega de tu esencia de hombre
me seduce una vez, más en mi pasión por decisión
Y trasciende cuando la decisión nos condena,
cuando tu cuerpo y el mío se entregan, por reclamo
cuando la fiesta del placer, nos pierde en la fantasía,
y en esta pasión por decisión , volvemos a vibrar
Mi pasión por decisión,
lleva tu nombre, por convicción
renueva el deseo por emoción y
condena la entrega por inspiración.

Por amor de Dios, pocos seres vivientes tienen una vida tan desgraciada como la nuestra, o sea me refiero a los balones de fútbol profesional (ah, que usted creía que no somos vivientes?), No. 5, que venimos a parar a las patadas en torneo burocráticos de cuarta categoría.

Estaba en el entierro de una persona, al parecer había fallecido de causas naturales, el cuerpo estaba tendido sobre el ataúd de madera color negro, lo habían vestido con un traje oscuro, la corbata estaba acorde con el traje, las manos habían sido puestas entrecruzadas sobre el pecho, no parecía que estaba muerto más bien parecía que estaba en un sueño muy profundo, varias coronas y arreglos florales estaban alrededor suyo, la imagen parecía de tranquilidad; varios parientes lloraban la muerte del difunto, miró a su alrededor y todos los asistentes vestían de color negro, le llamo la atención una señora ya anciana vestida toda de color blanco, se acercó donde ella y entablo comunicación, ésta al verlo le dijo:

Cuando Tía Carmela anunció, con dos meses de anticipación su cumpleaños número 50, dejó bien clara una condición: