Hoy mi cerebro tiene día libre, ya ratos que lo andaba mereciendo...
no tolero nada, ni siquiera estar conmigo, se han declarado en huelga mis sentidos
Hoy canto escupo, pataleo, hago todo lo que es feo
en resumen, hoy no es un día normal
para tanta soledad me sobra el tiempo, pero me falta vida.
No es que todo sea tan patético como estas líneas pudieran indicar
digamos, a manera de corolario, que no soplan vientos de levante
y sí hay corrientes de naufragio …
No es que esté envejeciendo, es que tengo a mi niño preso …
Y ese niño que alguna vez, en una de esas fui, no puede salir
lo tienen preso las idas de las preocupaciones y las vueltas de las angustias …
lo implacable del dime y lo procaz del direte
el vendaval de “no me olvides” y la leve brisa del “no hago más que olvidarte”
Y hoy quisiera dejar salir de su calabozo prisión
a ese niño que no fui y patear piedritas por la calle
me parece oír, una voz que me invita a algo así
vení, cantá, jugá, reí,
que no interesa lo que alrededor de nuestros espíritus pasa ….
la indiferencia hoy duerme en casa.
Para tanta soledad me sobra el tiempo
pero me falta vida …

Había una vez un hombre que estaba en el monte, descansando debajo de una vieja ceiba, y de pronto se le apareció el Diablo.

Si Jesús volviera a casa, su casa, su tierra natal, el día de hoy, descubriría que su origen Nazareno, torna compleja su posición. Digamos si quiere recorrer la Franja de Gaza, víctima de ataques, tomas de rehenes, muertes civiles sin sentido y avances rugientes de infantería ….
"Lo fusiló", "lo ajustició", "lo aplastó", "fue un misilazo a la portería", "cuerpo a cuerpo", "la Batalla del departamento de Santa Ana" (así los oí llamar al Metapán – FAS), "gladiadores", "lo vapuleó en la refriega", "velan sus armas", y por supuesto, estamos hablando de fútbol.