Ha llegado un deseo bastante propio,
es un deseo que dicta la piel ...
cada espacio de mi ser,
que va bajando la guardia,
que algún día mantuvo cautivo
el rincón,
donde solo tu
has llenado a plenitud.
Ha llegado un deseo, que lleva tu nombre,
que posiblemente dejaste grabado
en cada beso, que me diste,
en cada caricia con ruta propia
que diseñaste, como para robarme el aliento.
Ha llegado más constante este deseo,
donde sí te pienso me rindo y me doy por vencida,
entre el sabor de tus besos, y la pasión sin medida.
ha llegado a mi este deseo
que me atrapes en tu sueño,
que me desvistas el alma,
de nuevo en ese silencio
donde tus labios y los míos se empiezan a perder,
para llegar al mismo sitio donde
me encuentras y te encuentro..
atrápame en tu sueño, mientras el tiempo
nos empuja a encontrarnos...
mientras dentro de mi crece el deseo intenso,
que me vuelve perversa, que me hace traviesa,
atrápame en tu sueño,
porque aquí están las alas de la fantasía,
de una pasión propia, tatuada en tu piel y en la mía.
atrápame en tu sueño, en el más húmedo de ellos
siénteme un día más.
El Profesor Dalexus convocó a prensa, catedráticos, estudiantes, intelectuales, políticos (por separado, ningún político es intelectual y ningún intelectual es político) y varios curiosos y metidos al Aula Magna … en El Salvador se había construido la primera máquina del tiempo !
La historia de la raza humana es una vasta saga de relatos fascinantes. Ha habido muchos triunfos a lo largo de los años, pero los malos momentos tienden a destacar más. De hecho, estamos mucho más interesados en las guerras y las revoluciones que en la paz y la continuidad.

Los primeros Juegos Olímpicos que organizó, por vez primera, Estados Unidos, fueron un rotundo desastre. Fue en el año 1904 y lo hizo en San Luis, que fue elegida frente a la otra candidata, Chicago, por decisión directa de Theodore Roosevelt, el vigésimo sexto presidente americano.