Te extraño, extraño tu presencia
y aprendo objetivamente
a detestar tu ausencia
esa barrera que has creado
y he quedado del lado
de afuera …
día tras día
noche tras noche
hago de mis sentimientos
un adagio
un desperdicio
un velero fantoche
irremediablemente condenado al naufragio …
Te extraño, y esto equivale a decir
que soy poco sin ti
un residuo sutil
y cada día es menos lo que va quedando de mi …
año tras año
cariño con cariño
lograste sacarme del peor hoyo
de los que había caído …
pero esa niña sonriente
que entraba a mi habitación
con pastel y candelas
y me iluminaba el día
pero además me iluminaba la vida
se fue
se marchó …
hace ya demasiado tiempo.
Te extraño y lo más extraño
es que
gesto tras gesto
entrega tras entrega
aprendí a amarte de una manera
que todo lo vivido antes supera …
Te extraño
y lo más extraño de extrañarte
es que aun estás aquí
noche tras noche
madrugada tras madrugada
si volteo a ver
en la oscuridad
aun compartimos nuestra cama.
Lo extraño de extrañarte
es que tu ser permanece
pero no así tu alma
hace años
que te marchaste
a otra parte …

Después de la abolición de la esclavitud en USA, por la proclama de Abraham Lincoln, pasarían años hasta que la Decimoquinta Enmienda, aprobada en 1870, estableciera que los Estados no podían impedir votar (entre otras cosas) a un ciudadano en razón de su raza, color o condición anterior de esclavitud.
El “mall” hoy, viene siendo la playa de los 70s y 80s de los capitalinos y los no tan capitalinos … es fácil, en aquellas décadas, existían básicamente dos estratos sociales bien fundamentados en el país.

El futbol es de las pocas cosas que medio nos quedan, para generarnos un asomo efímero de esperanza, y encima esa esperanza nos la bajan a pedradas los mismos que deberían velar por el fútbol.