
No hay manera que yo quepa en tus pensamientos aunque trate de entrar de lado, de canto, agachado …a rastras, sé que debes ser el sueño que sueña alguien más …
… pero es por demás tratar de explicármelo racionalmente, hacerme entender, hacerme caer en cuenta y que me dé cuenta que no fuiste creada ni concebida para mí, pero el sentimiento de tu presencia y la agonía de tus ausencias me vuelven un mal entendedor, y a mal entendedor … sobran las palabras !
Llamo por teléfono a mi madre, larga distancia para matar el tiempo y pensarte menos, pero tengo restringidas las salidas telefónicas por “exceso de pago” y así me pierdo de al menos media hora de sentimientos afines pero divergentes, que te desplacen un rato de mis ideas, de mis malas ideas, de mi peores ideas …
Miro el calendario y siempre es hoy, miro el reloj y siempre son las seis, y todo tiende a estar mal, a sabiendas que mañana estará peor, los panqueques me salen cuadrados, perfectos, simétricos, por más que me esfuerzo en hacerlos redondos en sartenes redondos, dibujo jirafas amarillas y me salen paralelogramos amarillos, y aunque sé que estoy medio vivo descubro que estoy parcialmente muerto … parcialmente nada más, porque me tiro las películas románticas de Netflix y lloro en todas sin excepción.

Te busco en todas, te identifico en algunas, te encuentro en nadie; mi psicóloga que debería hacerme entender todo, no me explica nada, yo te encontré donde estaba perdido y ahora sin ti estoy más extraviado que nunca, se me llena de ruido el silencio y de tanto jugar a que un clavo saca a otro clavo he terminado con terrible hematoma en el … dedo.
Más perdido que chino sin bicicleta
Más condicionado que el Perro de Pavlov
Más obsesionado que Colón tratando de parar un huevo
Más audaz que Franklin remontando barriletes en medio de la tormenta eléctrica
Más desubicado que un pingüino en el desierto
Más extraño que un japonés colocho
Más desorientado que Barcelona sin gol de Messi
Más tembloroso que Frosty muriendo de frío …
Sé que debes ser el sueño que sueña alguien más …
… pero no hay manera de que salgas de los míos.

En septiembre de 476 d. C., el comandante bárbaro Odoacro obligó al emperador romano occidental RomulusAugustus a dimitir de su cargo. El cronista de Constantinopla,Marcellinus Comes escribiría en la década de 510 que cuando "Odoacro, rey de los godos, tomó el control de Roma", el "Imperio occidental del pueblo romano ... pereció".
Claro, la búsqueda de la cita, del "date" específico, había sido una telaraña de conjuras de dimes y diretes de "fíjate que ella quiere salir contigo" de "me han contado Marcia que tú le gustas a Antonio", de amigos comunes, de encuentros casuales, de "te presento a Antonio" "Ah hola ... cómo estás ?' y hacerse la desinteresada. "Ella es Marcia" "Mucho gusto Marcia", Antonio tan caballero, tan gente, "Te portaste como una cualquiera, Marcia, como si Antonio fuera un poste de alumbrado eléctrico" ¿Que querés ? si a los hombres le demostrás mucho, dan poco, si les demostrás poco, dan mucho".
Alguna vez llevó a algún (a) novio (a) a cenar al “Gran Bonanza” sobre el Bulevar de los Héroes con entrada extra por la primera poniente.