No esquives tu hombría de mi ser
átame despacio a tu silueta,
apriétame con el calor de tus manos como brasas prendidas
Brasas que acarician como fuego ardiente
desatando por completo mi fuego
el fuego de mi pecho herido, que posee luego a mi vientre
tu calor me estremece y me empuja a desearte
como deseo tener tu vida en un instante previo
como suelen tenerlo esos fieros amantes …
Desearte, ¡Ah! vida mía, desearte es lo que más hago
aprisióname a este deseo o recórreme con tu hiel
Fina amargura que enlaza mi alma
como enlazas tú, mis piernas a tu cuerpo
tomando mi cintura como paral de viento,
vierte toda tu esencia en mí, quémame !
Arrastra a mi vientre a tenerte, sentirte
y amarme una vez más …
Hazlo ahora y después te vas
Allá por el Siglo XVI, Michel de Nostradamus, predijo que los seres humanos tendríamos incluido un chip en nuestro cuerpo, para diferentes usos … más adelante Isaac Asimov, diseñó en “I Robot” la idea de los personajes que tendrían (el bendito chip) para identificación; DUI, pasaporte, NIT, número del carnet de Firpo … todo !

Yo persisto, insisto, desvisto … luego existo; pero existo, no desisto, sigo mi rosa de los vientos, con intentos de nunca desviarme del lado iluminado de mis tiempos …

Se que a estas alturas la resaca, debe ser terrible y la consternación del acto cometido en tu aquelarre de estiercol, soberbia y alcohol, te hagan retorcerte en el arrepentimiento de tus actos …