el: te querés casar conmigo??
ella: si!!
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sacerdote: aceptas a fulanito de tal como tu esposo??
ella: si!!
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Jefe: Necesito que te quedés hasta las 7pm
empleado: hay horas extras??
Jefe: no, pero tu pago depende de que te quedes, aunque vengas a las 7am y tu horario sea de 8 a 5
empleado: si
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Situaciones diferentes, pero que tienen una misma respuesta: SI.... puede ser por educación, por sumisión o por convicción; los primeros dos, son los más destructivos, el "sí por educación" y el "sí por sumisión" normalmente vienen acompañados de un "PLGP ni modo" (siendo PLGP las siglas de una exclamación muy conocida) en tanto que el sí por convicción es propio, eres dueño de tus decisiones.
Que lo hago porque me pagan?? será que vale la pena?? Recibir un poco más del mínimo para hacer TODO lo que te obligan (ojo, que no te lo piden!!) y que de paso sea dicho, que es el trabajo de unas siete personas con todo y gerentes..... No exagero!! Es la situación de muchos recién graduados.... cuando no están en calidad de pasantes por no pagarles... o incluso, por unas cuantas horas sociales de estudiante universitario
Nada vale la pena para decir un SI por sumisión; el sí por educación.... depende, de qué tan jodido salgás después de darlo (si, te podés meter en líos por andar dando ese "si") Andar pensando en otros antes que en uno mismo puede salir caro..... con todo e intereses (pregúntenle a cualquier fiador en DICOM)
El Sí, por convicción es libre, uno está como quiere, porque quiere, no por obligación, ese SI se disfruta!! Con el no siempre se gana, pero se goza!! La cuestión es disfrutarlo
Con los otros…. Solo firmas (o afirmas) tu sentencia de muerte
Como dice el refrán popular, “el que paga el mariachi, elige la canción”, ahora en este caso del “retorno” de Firpo a primera cabe más preguntar … “cuantas canciones tiene derecho a elegir el que paga el mariachi ?”
Cuando soviéticos y estadounidenses se dieron la mano en lo que quedaba de Berlín, en 1945, con Hitler muerto en su bunker y tal cual reza el dicho, “muerto el chucho, muerta la rabia”, era muy pero muy poco, lo que estos “aliados” podían hacer en un futuro con mentalidades políticas tan dispares.